sábado, 19 de julio de 2008

Bye bye Jaure...


Se vendió.

La que fue nuestra casita de la playa en Jaureguiberry (otrora glorioso balneario de la costa de oro) ya no es nuestra.
Mis viejos la vendieron después de una seguidilla de robos que al final fueron más fuertes que el amor que le tenían a la casa y al balneario.
No pongo imágenes de la casa, no vale la pena, la voy a recordar siempre en sus diferentes etapas asociada a grandes recuerdos, pero la verdad que en su última versión estaba hermosa.

Les dejo si, una fotito del típico atardecer en el verano, esta la sacamos este año en nuestras últimas vacaciones.
Lo que me calienta es que la gente tenga que renunciar a lo que ama y le ha dedicado tanto trabajo y cariño por la manga de delincuentes que nos tienen viviendo con miedo y encerrados.

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