jueves, 20 de noviembre de 2008

Nostalgia de Botija – El espacio verde


Hoy pasé por la corte de justicia y vi unas pocas personas protestando por la plaza de Carrasco, esa que va a rematar la intendencia, librando una batalla que anticipo como perdida pero bueno, cada uno la lucha como puede.

En el resto del camino me invadió la nostalgia y pensé en los espacios verdes y de recreación de Flor de Maroñas que ya no están, con cada uno que se perdió, el espíritu del barrio murió un poco y la verdad que extraño bastante el lugar en el que me crié hace unos pocos años atrás.

La cancha de baby fútbol de Danubio, la cancha del Colmenares con sus jueguitos infantiles al costado y la gran cancha de 11 conocida como “la cancha del 18”, son solo tres ejemplos de lo que se perdió, donde antes corrían los gurises detrás de una pelota o se remontaban las cometas, ahora hay feas viviendas que le han quitado la alegría y ese lugar especial a diferentes sectores del barrio.

Todavía quedan algunos lugares como la canchita del Flor de Maroñas, con sus juegos y su tablado, pero se nota la escases, esperemos que no los saquen también para construir más soluciones habitacionales para que hayan más niños, pero con menos lugar para jugar, más tristes y con más tiempo para hacer macanas en vez de divertirse.

Recordaba los escenarios que ya no están, donde se disputaron infinidad de duelos futbolísticos, partidos que duraban horas y en los que había que matarse corriendo hasta que fuera de noche, cuadra contra cuadra, rivales y hermanos.

Tal vez a alguno le suene exagerado lo que cuento, pero créanme que la calidad sobraba y daba gusto ser parte de todo aquello, tengan en cuenta que en el barrio alternaban algunas figuras como Orteman o Recoba... ahí como que la cosa mejora un poco ¿no?

Recuerdo con admiración a los mejores, el Toto, el Nando, el Petelo, el Mandril, auténticos cracks que no llegaron... tal vez algún día les cuente algunas anécdotas a modo de homenaje.

1 comentario:

Diego dijo...

En palmira pasa algo mas o menos parecido, los campitos donde supe pasear mi presencia, donde aprendi a shotear de larga distancia no existen.
En la conocida como "la canchita del liceo", hicieron salones, es increible, prefieren que los gurises estudien a que jueguen al fobal.
La canchita que estaba en la plaza, "al lado de la cancha de tenis", un gran visionario encajo una cancha de padel, asi que ahora, no hay futbol ni padel.
La piqueta fatal del progreso, jeje.