domingo, 14 de diciembre de 2008

Un favor


Zemir, el que era uno con el todo, guió y aconsejo en todo momento a Promix, el que a la postre nos guió a todos.

Cuentan las Prunas que Promix un día necesitó del gran favor del maestro, un consejo del que dependía la vida de sus seres más queridos; por supuesto que Zemir le ayudo y como siempre lo dirigió hasta la solución del problema, era casi como si pudiera ver el futuro como el heraldo de Nakamura; la observación del heraldo si bien era adecuada, solía variar constantemente por la movilidad del futuro, en cambio lo profetizado por Zemir era casi exacto ya que se basaba en el análisis del presente observable para concluir el futuro casi inevitable.

Tanta fue la dicha del alumno por la ayuda obtenida y tan grande era la deuda que este sentía, que le ofreció al maestro lo él quisiera, incluso su vida si este se la solicitase.

Pero no fue necesaria la máxima ofrenda, el maestro solo pidió una cosa a Promix, que realizara un favor desinteresado, a cualquiera que no fuera su pariente y luego en recompensa solo pidiera que esta otra persona hiciese lo mismo.

Zemir era uno con el todo y por la definición del todo, el mismo se hizo un favor cuando ayudo a Promix y el mismo estará recibiendo su recompensa cuando Promix ayude a otra alma.

De "Crónicas para el cambio" de G. More

3 comentarios:

Manolito dijo...

Buenisimo Andres, no necesita mas comentario; ojala muchos de nosotros lo practicaramos con frecuencia, cuanto mas "facil" seria este mundo.

Cheers

Leo dijo...

entos breves y extraordinarios de borges y bioy casares, tenes que leerlo.
me gusto el post, muy filosófico.

Acosta dijo...

Gracias gente... voy a ver si encuentro algún otro material de G. More para publicar... jejeje