sábado, 29 de noviembre de 2008

Sobre la ética y la responsabilidad profesional en ingeniería de software


En lo personal siempre me he preguntado por qué durante nuestros años de facultad no tenemos como materia obligatoria la ética.

Estamos todo el día trabajando con sistemas de gestión y contables que mueven millones de dólares arriba y abajo, o sistemas que contienen datos personales de miles de personas (tanto de salud como financieros) o nos vemos sometidos a encrucijadas como por ejemplo cuando cambiamos de trabajo y nos llevamos dentro muchísimo conocimiento de la empresa para la que trabajábamos que puede ser utilizado para mejorar los sistemas de otra compañía rival y nos preguntamos que está bien decir y que no, cuando en forma amable e inocente nos hacen alguna pregunta indiscreta.

En fin, estaría bueno tener discusiones planteando casos hipotéticos para prepararnos para estos asuntos antes de salir del cascaron hacia el mundo real, cuando nuestros servicios sean requeridos por diferentes personas con diferentes motivaciones y donde no podemos ser una simple herramienta o interfaz entre los sistemas y los que solicitan las modificaciones porque a fin de cuentas somos casi seres humanos y tenemos poder para poder decidir entre lo bueno y lo malo ¿no?

No digo llegar a un equivalente al juramento hipocrático para la ingeniería del software, pero si tratar de lograr un compromiso vinculante entre todos los que ejercemos está profesión para que estemos todos de acuerdo y se puedan tomar posturas firmes de “esto no lo hago” sin tanto temor a ser remplazado por un colega más flexible que realice la tarea sin problemas.

Del libro “Ingeniería de Software” de Ian Sommerville les dejo unos pasajes:

Como otras disciplinas de la ingeniería, la ingeniería del software se lleva a cabo dentro de un marco legal y social que limita la libertad de los ingenieros. Los ingenieros de software deben aceptar que su trabajo comprende responsabilidades más amplias que simplemente la aplicación de habilidades técnicas. Deben comportarse de una forma ética y moral responsable si es que desean ser respetados como profesionales.

No basta con decir que usted siempre debe poseer estándares normales de honestidad e integridad. No debería utilizar su capacidad y sus habilidades para comportarse de forma deshonesta o de forma que deshonre la profesión de la ingeniería del software. Sin embargo, existen áreas donde los estándares de comportamiento aceptable no están acotados por las leyes, sino por la más tenue noción de responsabilidad profesional. Algunas de estas son:

I. Confidencialidad. Usted normalmente debe respetar la confidencialidad de sus empleadores o clientes independientemente de que se haya firmado un acuerdo formal de confidencialidad.

2. Competencia. No debe falsificar su nivel de competencia, ni aceptar conscientemente trabajos que están fuera de su capacidad.

3. Derechos de propiedad intelectual. Debe ser consciente de las leyes locales que gobiernan el use de la propiedad intelectual, como las patentes y el copyright. Debe asegurarse de que la propiedad intelectual de los empleadores y clientes está protegida.

4. Uso inapropiado de las computadoras. No debe emplear sus habilidades técnicas para utilizar de forma inapropiada las computadoras de otras personas. El use inapropiado de las computadoras va desde los relativamente triviales (utilizar juegos en la máquina de un empleador, por ejemplo) hasta los extremadamente serios (difusión de virus).

Las sociedades e instituciones profesionales tienen que desempeñar un papel importante en el establecimiento de estándares éticos. Organizaciones como la ACM, el IEEE (Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos) y la British Computer Society publican un código de conducta profesional o de ética. Los miembros de estas organizaciones se comprometen a cumplir ese código cuando se inscriben en ellas. Estos códigos de conducta generalmente se refieren al comportamiento ético fundamental.

La ACM y el IEEE han cooperado para crear un código de ética y práctica profesional.

Este código existe en forma reducida y en forma extendida la cual agrega detalle y sustancia a la versión reducida. El fundamento sobre el que se asienta este código se resume en los dos primeros párrafos de la versión extendida:

Las computadoras tienen un papel central y creciente en el comercio, la industria, el gobierno, la medicina, la educación, el entretenimiento y la sociedad en general. Los ingenieros de software son aquellos que contribuyen con su participación directa o por su enseñanza al análisis, especificación, diseño, desarrollo, certificación, mantenimiento y pruebas de los sistemas de software. Debido a sus papeles en el desarrollo de sistemas de software, los ingenieros de software tienen significativas oportunidades de hacer el bien o causar daño, permitir que otros hagan el bien o causen daño, o influir en otros para hacer el bien o causar daño. Para asegurar, tanto como sea posible, que sus esfuerzos serán utilizados para bien, los ingenieros de software deben comprometerse consigo mismos para hacer de la ingeniería del software una profesión de beneficio y respeto. De acuerdo con este compromiso, los ingenieros de software deben cumplir el siguiente Código de Ética y Práctica Profesional.

El código contiene ocho principios relacionados con el comportamiento y con las decisiones hechas por ingenieros de software profesionales, incluyendo practicantes, educadores, administradores, supervisores y creadores de políticas, así coma aprendices y estudiantes de la profesión. Los principios identifican las relaciones éticas en las que los individuos, grupos y organizaciones participan, y las obligaciones primarias dentro de estas relaciones. Las clausulas de cada principio son ilustraciones de algunas de las obligaciones incluidas en estas relaciones. Estas obligaciones se fundamentan en la humanidad del ingeniero de software, con especial cuidado en la gente afectada por el trabajo de los ingenieros de software, y los elementos únicos de la práctica de la ingeniería del software. El código prescribe estas como obligaciones de cualquiera que se llame a que aspire a ser un ingeniero de software.


En cualquier situación en la que diferentes personas tienen distintos puntos de vista y objetivos, es posible encontrar problemas éticos. Por ejemplo, si usted está en desacuerdo, en principio, con las políticas de un directivo de categoría superior en la compañía, ¿cómo debería reaccionar? Desde luego, esto depende de cada individuo y de la naturaleza de la discordancia. ¿Es mejor argumentar a favor de su posición dentro de la organización o renunciar de acuerdo con sus principios? Si piensa que existen problemas con un proyecto de software, ¿cuando se deben comunicar estos al gerente? Si estos se discuten cuando son solo una sospecha, puede ser una sobre reacción a la situación, si lo deja para más tarde, puede ser imposible resolver las dificultades.

Tales problemas éticos aparecen en nuestra vida profesional y, afortunadamente, en muchos casos son relativamente menores o se pueden resolver sin mucha dificultad. Cuando no se puedan resolver, los ingenieros se enfrentaran, quizás, con otro problema. La acción con base en sus principios podría ser renunciar a su trabajo, pero esto puede afectar a otros, por ejemplo, a sus colaboradores o sus hijos.

Una situación particularmente difícil para los ingenieros profesionales surge cuando su empleador actúa de una forma no ética. Por ejemplo, una compañía es responsable de desarrollar un sistema crítico de seguridad y, debido a las presiones de tiempo, falsifica la validación de protección de los registros. ¿Es responsabilidad del ingeniero mantener la confidencialidad o alertar al cliente o hacer público, de alguna forma, que el sistema entregado es inseguro?

El problema aquí es que no existen absolutos cuando se trata de protección. Aun cuando el sistema no haya sido validado de acuerdo con los criterios predefinidos, estos pueden ser demasiado estrictos. El sistema puede, de hecho, operar de forma Segura a través de su tiempo de vida. Pero puede darse el caso de que, aun cuando sea validado apropiadamente, el sistema falle y cause un accidente. El descubrimiento temprano de problemas puede resultar perjudicial para el empleador y otros empleados; la falta de descubrimiento de problemas puede resultar perjudicial para otros.

Debe tomar su propia decisión en estos temas. La posición ética apropiada depende enteramente del punto de vista de los individuos que están involucrados. En este caso, el potencial para el daño, el grado del daño y la gente afectada por el deben influir en la decisión. Si la situación es muy peligrosa, se justifica su publicación en la prensa nacional (por ejemplo). Sin embargo, se debe tratar de resolver la situación respetando los derechos del empleador.

Otra cuestión ética es la participación en el desarrollo de sistemas militares y nucleares. Algunas personas tienen una opinión firme sobre estos temas y no desean participar en ningún desarrollo de sistemas asociados con sistemas militares. Otros trabajaran en sistemas militares, pero no en sistemas de armamento. Algunos otros sentirán que la defensa de la nación es un principio fundamental y no tienen objeciones éticas para trabajar en sistemas de armamento.

En esta situación, es importante que tanto empleadores como empleados se hagan saber con anticipación sus puntos de vista. Cuando una organización está relacionada con el trabajo militar o nuclear, le debe ser posible especificar si los empleados pueden aceptar cualquier tarea. De igual forma, si un empleado hace patente que no desea trabajar en tales sistemas, los empleadores no deben presionarlo posteriormente.

El área de ética y responsabilidad profesional ha recibido creciente atención en los pasados años. Los principios de ética se pueden considerar desde un punto de vista filosófico, y la ética de la ingeniería del software se debe tratar con referencia a estos principios básicos. Este es el enfoque considerado por Laudon (Laudon, 1995) y, de forma menos extensa, por Huff y Martin (Huffy Martin, 1995). [continúa]


(clic para ampliar imagen “código de ética y práctica profesional” reducido)

viernes, 28 de noviembre de 2008

Asperger y Autismo


Síndrome Asperger

El síndrome Asperger es un desorden del espectro autista causado por una disfunción neurológica. Las personas con el síndrome Asperger suelen tener el mismo rango de capacidad intelectual que la población general, aunque pueden presentar algunas características que hacen a la educación menos accesible para ellos.

Debido a que la interacción social es tan intrínseca a la forma en la que la mayoría de la enseñanza y el aprendizaje tiene lugar, los estudiantes con autismo o síndrome de Asperger pueden encontrar la experiencia de la educación superior desalentadora. Sin embargo, en años recientes, muchos estudiantes han tenido experiencias exitosas en un rango de temas, generalmente en matemáticas y computación.

Los estudiantes con síndrome Asperger pueden tener inteligencia sobre el promedio, extensa información de hechos variados, vocabulario avanzado en algún tema en particular, memoria excepcional para los detalles, una afinidad natural con las computadoras, ser originales y creativos en sus patrones de pensamiento y ser muy independientes para el aprendizaje. Sin embargo, ellos pueden también tener algunas dificultades respondiendo positivamente en un ambiente de aprendizaje debido a sus dificultades con su flexibilidad cognitiva y su adaptabilidad al cambio o al error.

Autismo

El autismo es una discapacidad en el desarrollo para toda la vida que afecta a uno en 150 personas. La discapacidad del desarrollo afecta (en grados variados) el entendimiento de una persona acerca de lo que ve, oye o siente. Esto resulta en problemas con relaciones sociales, comunicación y comportamiento. Es generalmente aceptado que el autismo es un desorden orgánico del cerebro y es cuatro veces más probable que afecte a los hombres que a las mujeres. La causa o las causas del autismo son, todavía, desconocidas. No hay factores en la psicología del niño o en el ambiente familiar que causen autismo.

Fuente:
http://www.adcet.edu.au/Cats/Specific_Impairments/Aspergers_and_Autism.chpx

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Números que asustan



América Latina es la región del mundo con el mayor índice de homicidios entre jóvenes entre 15 y 24 años, según un estudio difundido en Brasilia por la Red de Información Tecnológica Latinoamericana (RITLA).

"Las elevadas tasas de homicidio entre los jóvenes de América Latina duplican las africanas, triplican las de América del Norte y son muy distantes de las de Europa", dice el informe.

Según RITLA, una institución de estudios privada con sede en Brasilia, "la probabilidad de que un joven latinoamericano sea víctima de un homicidio es 30 veces mayor que la de un joven europeo y 70 veces mayor que las de los jóvenes de países como Grecia, Hungría, Inglaterra, Austria, Japón o Irlanda".

Un estudio comparativo con otras regiones señala que el índice de homicidios de los que son víctimas jóvenes de entre 15 y 24 años es de 36,6 cada 100.000 en América Latina y de 16,1 en África, mientras que siguen, en orden decreciente, América del Norte (12,0), Asia (2,4), Oceanía (1,6) y Europa (1,2).

Los países latinoamericanos con mayores tasas de homicidio son El Salvador, Colombia y Venezuela, en ese orden, sentencia el informe, elaborado sobre la base de datos oficiales del año pasado.

El "Mapa de la Violencia sobre los Jóvenes de América Latina" señala que en El Salvador el índice de jóvenes entre 15 y 24 años víctimas de la violencia se sitúa en 92,3 homicidios cada 100.000 habitantes.

En el caso de Colombia, la tasa se ubicó en 73,4 y en Venezuela fue de 64,2, mientras que en el cuarto lugar aparece Guatemala, con un índice de 55,4.

En la lista de los países estudiados en el informe siguen Brasil (51,6), Ecuador (26,1), Paraguay (22,3), Panamá (17,8), Nicaragua (16,6), México (10,4), Argentina (9,4), Costa Rica (9,2), República Dominicana (9,1), Chile (7,9), Cuba (7,7) y Uruguay (7,0).

En contrapartida, las tasas de suicidios entre los jóvenes latinoamericanos (6,8 por cada 100.000) sólo son mayores que las que se registran en África (1,3) y Europa (6,7), y sensiblemente menores a las que existen en Asia (9,6), América del Norte (10,1) y Oceanía (12,2).

El país latinoamericano con el mayor índice de suicidios de jóvenes es Nicaragua (14,6), seguido de Uruguay (14,2), Chile (13,2), Ecuador (13,1), El Salvador (12,5), Argentina (12,3), Colombia (9,7), Paraguay (8,1), Panamá (7,5), Costa Rica (7,4), Venezuela y México, ambos con 6,0.

La lista la completan Cuba (5,7), Brasil (4,7), Guatemala (4,1) y República Dominicana (1,5).

El estudio fue presentado en la sede del ministerio de Justicia de Brasil por el director ejecutivo de RITLA, Jorge Werthein, y el director de investigación del Instituto Sangari, Julio Jacobo Waiselfisz, quien participó en la elaboración del informe.

Con datos de EFE

Una introducción al Asperger


Como cada mañana, Javier desayunaba un tazón de leche con sus cereales favoritos, mostrándose ajeno a los horarios que rigen la dinámica familia. A pesar de tener siete años, su madre tenía que ayudarle a vestirse y como en tantas otras ocasiones, ese día tampoco pudo ponerle la ropa nueva que le habían regalado sus abuelos. Su madre tenía que lavar toda la ropa nueva con un determinado suavizante para que Javier aceptase estrenar algo. Cada día Javier se levantaba angustiado preguntando por el día concreto de la semana, el mes y el número. Todas las mañanas preguntaba lo mismo y a continuación necesitaba saber si ese día tenía que ir o no al colegio. A pesar de que Javier comenzó a hablar algo más tarde que otros niños, ahora no paraba de hablar. Su lenguaje era muy correcto aunque siempre solía hablar de su tema preferido, los dinosaurios, y era muy difícil cambiar el tema de conversación. Resultaba complicado que Javier utilizase su excelente lenguaje para compartir con su familia las cosas que le ocurrían en el colegio o las cosas que le preocupaban. Parecía no sentir la necesidad de compartir experiencias o sentimientos con la gente que le rodeaba.


Era un niño muy inteligente, aprendió a leer solo y le encantaba leer libros de dinosaurios. No le interesaban los juegos típicos de los niños de su edad y pasaba la mayor parte de su tiempo desmontando juguetes electrónicos y volviéndolos a montar. No parecía estar interesado por jugar con aquellas máquinas sino que le fascinaba conocer cómo estaban hechas y cuál era el mecanismo que las hacía funcionar. Cuando lo averiguaba, colocaba el juguete en su estantería y no volvía a tocarlo, tampoco dejaba que su hermano pequeño tocase ninguno de sus juguetes. Tenía un mundo muy personal y resultaba difícil que lo compartiera con otros niños. En el colegio su profesora ya había mostrado preocupación por Javier. A pesar de su inteligencia, no tenía ningún interés por las tareas escolares y su rendimiento académico no era el esperado. En el patio siempre estaba solo y cuando ocasionalmente intentaba incorporarse al juego de sus compañeros, su manera de actuar era tan “torpe” e ingenua que provocaba risas y burlas por parte de los otros niños. Aunque Javier no era un niño agresivo, en algunas situaciones mostraba fuertes rabietas y conductas inadecuadas como tirar objetos o gritar. Especialmente difícil era la clase de Educación Física, en la que Javier mostraba altos niveles de ansiedad, dificultad para seguir las normas y escasa comprensión de las reglas básicas que rigen los juegos y deportes de equipo. Si se le forzaba a participar en estas actividades, sistemáticamente aparecían fuertes enfados y marcado oposicionismo.


Aunque los padres de Javier ya le describían como un niño peculiar antes de cumplir los 4 años, no empezaron a alarmarse hasta el momento en que el niño se incorporó al colegio. Las grandes dificultades para relacionarse con los compañeros, los problemas atencionales dentro del aula y el bajo rendimiento escolar fueron, entre otros, los motivos que impulsaron a los padres a buscar ayuda. Después de varias consultas a distintos profesionales del ámbito de la educación, la medicina y la psicología, y tras recibir diagnósticos tan dispares como déficit de atención e hiperactividad, o trastorno emocional y de conducta, finalmente informaron a la familia de que Javier presentaba Síndrome de Asperger.


Sin embargo no hay pensar que todos los niños con síndrome de Asperger son iguales o que todos se parecen mucho entre sí:


• S. acaba de cumplir siete años, es extrovertido, hablador, autoritario y muy impulsivo; le gusta ir al parque, donde juega en solitario con sus soldados metálicos…

• C. tiene 10 años, es introvertido, cauteloso, meticuloso y excesivamente ordenado. No le gusta jugar con otros niños o entretenerse con juguetes, y dedica todo su tiempo a la lectura de libros científicos y a ver documentales…

• E. tiene 12 años, es tímida, fantasiosa, olvidadiza y definitivamente muy desorganizada. No le gusta ir al colegio, por lo que se queja constantemente de dolores de cabeza. Colecciona muñecas que ordena en la estantería de su habitación de forma sistemática, y las viste y peina de la misma manera…


Aunque cada uno muestra su propia personalidad bien definida y distinta, es posible encontrar en todos ellos características comunes del síndrome, que evocan aquellas que Hans Asperger destacó en su observación de un grupo de niños. El artículo de Asperger sobre la “psicopatía autística”, escrito en alemán, pasó desapercibido hasta que Lorna Wing, una psiquiatra británica, recuperó en 1981 el trabajo de Asperger e hizo una revisión del mismo aportando datos propios de su investigación.



¿Seguro que no conoces a ningún joven o adulto como los que te hemos contado?

Copyright © por FEDERACION ASPERGER ESPAÑA Derechos Reservados.

martes, 25 de noviembre de 2008

Síndrome de Asperger


Vamos a empezar a hacer nuestra contribución informando de un tema que involucra a varias personas de nuestra sociedad y que es poco conocido.

La no detección temprana de este fenómeno puede llevar a malos diagnósticos y a tratamientos totalmente inadecuados que pueden ser hasta contraproducentes para las personas con Asperger.

En internet hay todo tipo de información, de la buena y de la mala respecto a este tema y se pueden encontrar varios documentales que muestran personas que tienen esta característica pero en la forma más acentuada posible, sencillamente porque se busca un impacto sobre la audiencia.

El común de la gente con Asperger aprende a “llevarla”, a emular las repuestas esperadas en una persona “normal”, al punto tal que de adultos sus diferencias pueden ser muy difíciles de detectar.

Trataremos de informar para que sepamos distinguirlos y así lograr que su adaptación y aprendizaje sea lo más sencillo posible.

Fue descrito por primera vez alrededor de 1940 por el pediatra Vienés Hans Asperger, quien observo comportamientos de tipo autista leve y dificultades con las habilidades sociales y de comunicación en niños con una inteligencia y un desarrollo del lenguaje normales. Sin embargo, el término "síndrome de Asperger" fue recién utilizado por primera vez por Lorna Wing en 1981 en un periódico médico, ya que el trabajo del austríaco no fue reconocido internacionalmente sino hasta la década de 1990.

Lo que distingue el Asperger del Autismo es la severidad de los síntomas y la ausencia de retrasos en el lenguaje. Los niños con Asperger pueden estar levemente afectados y frecuentemente tienen buenas habilidades cognitivas y de lenguaje. Para el observador no entrenado, un niño con Asperger puede aparecer como un niño normal comportándose en forma diferente.

Los individuos con Asperger usualmente quieren encajar socialmente pero simplemente no saben cómo hacerlo. Pueden llegar a ser socialmente inadecuados, no entendiendo las reglas sociales convencionales o mostrando una carencia de empatía. Pueden tener contacto “a los ojos” limitado, mostrarse desconectados de una conversación o no entender el uso de los gestos.

El interés por temas particulares puede rozar lo obsesivo. A un niño con Asperger frecuentemente le gusta coleccionar “categorías de cosas”, como piedras o tapas de botella. Pueden ser expertos en el conocimiento de categorías de información como estadísticas deportivas o nombres Latinos de las flores. Tienen gran habilidad para memorizar pero también dificultad para entender los conceptos abstractos.

Los niños con Asperger frecuentemente tienen buenas habilidades lingüísticas, solo que usan el lenguaje de una forma diferente. Los patrones del discurso pueden ser inusuales, carecer de inflexión o tener una naturaleza rítmica, o puede ser formal pero en un tono demasiado alto o estridente. Los niños con Asperger pueden no entender la sutilezas del lenguaje, como la ironía y el humor o pueden no entender el natural “dar y recibir” de una conversación.

Una distinción entre el Asperger y el Autismo concierne a la habilidad cognitiva. Mientras que algunos individuos con autismo presentan retraso mental, por definición una persona con Asperger no puede poseer un retraso cognitivo clínicamente significativo y la mayoría posee una inteligencia promedio o sobre el promedio.

Las dificultades motrices no son un criterio especifico para el Asperger, pero los niños con Asperger frecuentemente presentan retrasos en las habilidades motrices y pueden ser torpes o con dificultades.

Fuente: http://www.autism-society.org/site/PageServer?pagename=life_aspergers

lunes, 24 de noviembre de 2008

Apodos


Durante los años me han llamado de varias maneras, haciendo un poco de memoria recuerdo...

De niño en la calle, “el Andre”, no era apodo sino más bien una deformación del nombre, el “el” infaltable en el barrio y la mala pronunciación que por más que me esforzaba por que la corrigieran se repetía en forma irremediable.

El Pache(nótese el “el”) me decía “Campeón”, era el único que me llamaba así, un día empezó en la cantina y todavía alguna vez me lo dice... desconozco origen y motivación.

En el baby futbol “Cabeza”, bueno, por mi complexión más bien flaca cuando era chico y el tamaño de mi cráneo digamos que era poco menos que inevitable cargar con ese mote, además como todos sabemos, remarcar un atributo físico destacado ha sido la forma de poner apodos más simple y común desde el comienzo de los tiempos, alguno en alguna ocasión y cuando con el paso de los años no se notaba tanto el tamaño del coco, dijo que era porque metía goles de cabeza, nunca los corregí porque en cierta forma era como un alago, pero siempre supe que la única razón para el apodo es que yo soy un cabezón.

En familia “Gallego”, me lo puso mi viejo, tal vez porque por el lado de mi madre la descendencia desde la Coruña es fuertísima (al punto que estamos viendo si tramitamos la ciudadanía Española también), o tal vez me lo haya puesto porque de chico era zetoso y gracias a la foniatra ya no se nota... en fin... no está claro el origen.

En la escuela y primeros años de liceo “Gaita”, derivación obvia de la forma en la que mi padre me llamaba.

3ro de liceo, un “enemigo” me puso “Niño Guede” o simplemente “Niño”, me lo decían él y alguno de sus secuaces, yo le puse uno peor así que no me quejo.

4to de liceo, cambiamos a liceo nuevo y no prendió ningún apodo, al menos que yo recuerde, era Andrés nomás... ¿raro no?

5to de liceo, cambiamos otra vez de liceo pero esta vez sí pegó un apodo “Chompiras” o “Chompi”. Obviamente este apodo se debía a mi terrible barba que siempre me tenía con sombra en la cara.

No es el mote tradicional pero en los tiempos que corren siempre hay que elegir un Nick para algo, yo siempre uso “Rulo” en homenaje al personaje que siempre usaba en sus historias Alejandro Dolina.

Desde 6to de liceo y durante la facultad murieron todos los apodos, simplemente me transforme en Acosta o Andrés para los más íntimos y salvo por algún Gallego que se le escapa a papá de vez en cuando ya no hay más apodos.

sábado, 22 de noviembre de 2008

La última pregunta


Del libro "la crema de la ciencia ficción" que comenté en el post anterior me encantaba esta historia...

La última pregunta (versión con subtítulos en español)
Isaac Asimov - 1956


La última pregunta se formuló exactamente, medio en broma medio en serio, el 21 de mayo de 2061. Fue en el momento en que salió a relucir la humanidad. La pregunta se planteó como resultado de una apuesta de cinco dólares tomándose unas copas. Ocurrió así:

Alexander Adell y Bertram Lupov eran dos fieles servidores de «Multivac». Conocían muy bien, tan bien como podía conocerlo un ser humano, lo que había tras la cara fría, resplandeciente, de kilómetros y kilómetros de la gigantesca computadora. Tenían una vaga noción del plano general de relés y circuitos que desde hacía tiempo habían traspasado el punto en que un sólo ser humano podía hacerse cargo del conjunto.

«Multivac» se autoajustaba y autocorregía. Tenía que ser así porque ningún ser humano podía ajustaría y corregirla ni con suficiente rapidez, ni con suficiente adecuación.

Así que Adell y Lupov servían al monstruo gigante, ligera y superficialmente, pero tan bien como podía hacerlo un hombre. Le suministraban datos, ajustaban preguntas a sus necesidades y traducían las respuestas que se iban recibiendo. Ellos, y todos los demás como ellos, estaban completamente autorizados a compartir la gloria de «Multivac».

En décadas sucesivas, «Multivac» había ayudado a diseñar naves y a trazar las trayectorias que permitieron al hombre llegar a la Luna, a Marte y a Venus, pero posteriormente por los escasos recursos de la Tierra no pudieron mantener las naves que precisaban demasiada energía para los trayectos largos. La Tierra explotaba su carbón y su uranio cada vez con mayor eficiencia, pero sus reservas eran limitadas.

Poco a poco «Multivac» aprendió a contestar más fundamentalmente a preguntas profundas, y el 14 de mayo de 2061, lo que había sido una teoría, se hizo realidad.

Se almacenó la energía del sol, transformada y utilizada directamente a escala planetaria. Toda la Tierra dejó de quemar carbón y de fisionar uranio, bastaba bajar la clavija que lo conectaba a una pequeña estación de kilómetro y medio de diámetro que giraba alrededor de la Tierra a media distancia de la Luna. Todo en la Tierra se hacía mediante rayos de energía solar.

Siete días no fueron bastantes para apagar la gloria de aquello y Adell y Lupov consiguieron escapar de la función pública y encontrarse tranquilamente donde a nadie se le ocurriría buscarles: en las desiertas cámaras subterráneas donde se veían partes del enorme cuerpo de «Multivac». Sola, sin prisas, seleccionando datos perezosamente, «Multivac» se había ganado también sus vacaciones. Los muchachos la apreciaban. En un principio, no tenían la intención de molestarla.

Se habían llevado una botella consigo y su único deseo en aquel momento era relajarse juntos en compañía de la botella.

-Es asombroso cuando uno lo piensa -comentó Adell. Su cara ancha acusaba cansancio; agitó despacio su bebida con una varita de cristal y contempló cómo los cubitos de hielo se movían en el líquido torpemente. Toda la energía que se puede usar, para siempre y gratis. Suficiente energía, si quisiéramos para fundir la Tierra entera en un goterón líquido de hierro impuro, sin echar en falta la energía empleada. Toda la energía que podamos utilizar por siempre jamás.

Lupov meneó la cabeza. Era un gesto que hacía cuando quería contradecir, y ahora quería hacerlo, en parte porque había tenido que traer el hielo y los vasos. -Para siempre, no -afirmó.

-Vaya, casi para siempre. Hasta que el sol se apague, Bert.

-Pero eso no es para siempre.

-Está bien, hombre. Miles de millones de años, veinte mil millones quizás. ¿Estás satisfecho?

Lupov se pasó los dedos por su escasa cabellera como para asegurarse de que aún le quedaba algo de pelo y sorbió lentamente su bebida: -Veinte mil millones no es para siempre.

-Bueno, pero durará mientras vivamos, ¿verdad?

-Lo mismo que el carbón y el uranio.

-Está bien, pero ahora podemos enchufar las naves espaciales individualmente a la Estación Solar. Se puede ir a Plutón y regresar un millón de veces sin tener que preocuparse del combustible. No se puede hacer eso con carbón y uranio. Si no me crees, pregunta a «Multivac».

-No es preciso que se lo pregunte a «Multivac». Lo sé.

-Entonces, deja de reventar lo que «Multivac» hizo por nosotros -exclamó Adell, indignado-. Ya lo creo que lo hizo.

-¿Quién dice que no lo hizo? Lo que digo es que un sol no durará siempre. Es lo único que digo. Puede que estemos a salvo por veinte mil millones de años, pero, y después, ¿qué? -Lupov señaló a Adell con un dedo tembloroso-. Y no me digas que enchufaremos a otro sol.

El silencio duró un instante. Adell llevaba el vaso a sus labios de vez en cuando y los ojos de Lupov se entornaron despacio. Descansaban.
Los ojos de Lupov se abrieron. -Estás pensando que nos pasaremos a otro sol tan pronto como el nuestro se acabe, ¿verdad?

-No estoy pensando en nada.

-Claro que sí. Lo que te pasa es que tu lógica es débil. Eres como el tío aquel de la historia que le caía un chaparrón y corrió hacia un bosquecillo, guareciéndose debajo de un árbol. No estaba preocupado, ¿comprendes?, porque se dijo que cuando su árbol quedara completamente empapado, pasaría a resguardarse debajo de otro.

-Lo entiendo -dijo Adell-, y no hace falta que grites. Cuando el sol se haya acabado, las otras estrellas también habrán terminado.

-Y ya puedes decirlo -masculló Lupov-. Todo empezó con la primera explosión cósmica, fuera lo que fuera, y todo tendrá un final cuando las estrellas se apaguen. Algunas van más de prisa que otras. Demonios, las gigantes no durarán cien millones de años. El sol durará veinte mil millones de años y quizá las enanas, para lo que sirven, durarán cien mil millones. Pero, bastarán mil billones de años y todo estará a oscuras. La entropía tiene que crecer al máximo, nadamás.

-Sé todo sobre la entropía -admitió Adell.

-¿Qué diablos sabes tú?

-Sé tanto como tú.

-Entonces, sabrás que todo tiene que terminar algún día.

-Está bien. ¿Quién dice que no?

-Lo dijiste tú, pobre idiota. Dijiste que teníamos para siempre toda la energía que necesitáramos. Dijiste «para siempre».

Le llegó el turno a Adell de llevarle la contraria. -Puede que algún día podamos volver a construir cosas.

-¡Nunca!

-¿Por qué no? Algún día.

-Pregunta a «Multivac».

-¡Jamás!

-Pregunta a «Multivac». Te desafío. Apuesto cinco dólares a que te dice que no puede hacerse.

Adell estaba lo suficientemente bebido como para intentarlo, y lo bastante sobrio como para marcar los símbolos y operaciones necesarias para formular una pregunta que, dicha en palabras, sería más o menos: ¿Será capaz la Humanidad, algún día, prescindiendo del gasto de energía, de devolver al Sol su vitalidad incluso después de haber muerto de vejez? Quizá podría plantearse más simplemente así: ¿Cómo puede la cantidad neta de entropía del universo ser masivamente disminuida?

«Multivac» siguió muerta y silenciosa. Cesó el lento parpadear de luces y cesaron los sonidos distantes del tableteo de los relés.
Precisamente cuando los aterrorizados técnicos sintieron que no podían contener el aliento, un súbito renacer del teletipo agregado a «Multivac» hizo aparecer cinco palabras:

DATOS INSUFICIENTES PARA RESPUESTA ESPECÍFICA.

-Todavía, no -murmuró Lupov. Y salieron precipitadamente.

A la mañana siguiente, con la cabeza espesa y la boca pastosa, los dos se habían olvidado del incidente.

.
.
.
.
.
.


Jerrodd, Jerrodine y Jerrodette I y II contemplaban el panorama estrellado que iba caminando al terminar el paso por el hiperespacio en su lapso intemporal. El polvo de .estrellas cedió el paso a la preeminencia de un solo disco, centrado, brillante.

-Éste es X-23 -dijo Jerrodd con aplomo. Sus manos delgadas se juntaron detrás de la cabeza con los nudillos blancos.

Las dos niñas Jerrodette acababan de experimentar el paso por el hiperespacio por primera vez en sus vidas y eran conscientes de la momentánea sensación de dentro-fuera. Ahogaron sus risas y se persiguieron alocadas alrededor de su madre chillando: -Hemos llegado a X-23... Hemos llegado a X-23... Hemos...

-Basta, niñas -ordenó su madre-.¿Estás seguro, Jerrodd?

-¿Cómo no voy a estar seguro? preguntó Jerrodd mirando al saliente de metal que sobresalía debajo del techo. Corría a lo largo de la estancia y desaparecía por detrás de la pared, a ambos extremos. Era tan largo como la nave.

Jerrodd no sabía nada de la gruesa barra de metal sino que la llamaban «Microvac», a la que uno hacía preguntas si lo deseaba; que aunque se hicieran, seguía teniendo la misión de guiar la nave a un destino preestablecido; que se alimentaba de energía procedente de varias estaciones de energía subgalácticas; y que computaba la ecuación necesaria para los saltos hiperespaciales.
Jerrodd y su familia sólo tenían que esperar y vivir en el cómodo alojamiento de la nave. Alguien había dicho una vez a Jerrodd que el «ac» al final de «Microvac» significaba «computadora análoga» en lengua antigua, pero estaba a punto de olvidar incluso esto.

Los ojos de Jerrodine estaban húmedos al contemplar la visioplaca. -No puedo evitarlo -musitó-. Se me hace raro abandonar la Tierra.

-Pero, ¿por qué? -preguntó Jerrodd-. Allí no teníamos nada. En X-23 lo tendremos todo. No estarás sola. No serás una pionera. En el planeta hay ya más de un millón de personas. ¡Válgame Dios!, nuestros tataranietos saldrán en busca de nuevos mundos porque X-23 estará abarrotado. -Hizo una pausa-. Te aseguro que es una suerte que las computadoras estudien los viajes interestelares, dado como crece la raza.

-Lo sé, lo sé -asintió Jerrodine entristecida.

Jerrodette I interrumpió: -Nuestra «Microvac» es la mejor «Microvac» del mundo.

-Yo también lo creo así -dijo Jerrodd despeinándola. Era una sensación agradable tener una «Microvac» propia y Jerrodd estaba encantado de formar parte de su generación y no de otra. Cuando su padre era joven, las únicas computadoras eran tremendas máquinas que ocupaban cientos de kilómetros cuadrados de terreno. Sólo había una por planeta. «AC Planetaria» las llamaban. Crecieron de tamaño durante mil años y, de repente, llegó el refinamiento. En lugar de transistores, aparecieron las válvulas moleculares, así que incluso la mayor «AC Planetaria» podía instalarse en un espacio igual a la mitad del volumen de una nave espacial.
Jerrodd se sintió orgulloso, como siempre que pensaba que su «Microvac» personal era infinidad de veces más complicada que la antigua y primitiva «Multivac», que había domado al Sol por primera vez, y que era casi tan complicada como la «AC Planetaria» de la Tierra (que era la mayor) que había resuelto por primera vez el problema del viaje hiperespacial y había hecho posible las escapadas a las estrellas.

-Tantas estrellas, tantos planetas -suspiró Jerrodine sumida en sus propios pensamientos-, supongo que las familias marcharán siempre a nuevos planetas, como hacemos ahora.

-No siempre -objetó Jerrodd sonriendo-, algún día dejarán de hacerlo, pero no hasta que hayan pasado miles de millones de años. Muchos miles de millones. Incluso las estrellas se acaban, ¿sabes? La entropía debe aumentar.

-¿Qué es la entropía, papá? -preguntó Jerrodette II.

-La entropía, pequeña, es una palabra que significa la cantidad de desgaste del Universo. Todo se acaba, como tu pequeño robot walkietalkie, ¿te acuerdas?

-¿Y no se le puede poner una pila nueva, como a mi robot?

-Las estrellas son lo equivalente a la pila, cariño. Una vez se acaban, ya no habrá más unidades de energía.

Jerrodette I se puso a gritar: -No las dejes, papá. No dejes que se acaben las estrellas.

-¿Ves lo que has hecho? -murmuró Jerrodine, exasperada.

-¿Cómo iba a saber yo que se asustarían? –respondió Jerrodd.

-Pregunta a «Microvac» -lloriqueó Jerrodette I-. Pregúntale cómo volver a encender las estrellas.

-Adelante -sugirió Jerrodine-. Eso las calmará. (Jerrodette II también había empezado a lloriquear.)

Jerrodd se encogió de hombros. -Venga, venga, cariño. Preguntaré a «Microvac». No sufráis, nos lo dirá.
Preguntó a «Microvac» y añadió apresuradamente: -La respuesta por escrito.

Jerrodd recogió la fina tira de celofilme y dijo alegremente: -Veamos, dice «Microvac» que se ocupará de todo cuando llegue el momento, así que no os preocupéis.

-Ahora, niñas, a la cama -dijo Jerrodine-. Pronto estaremos en nuestra nueva casa.

Jerrodd leyó las palabras del celofilme antes de destruirlo:

DATOS INSUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA ESPECÍFICA.

Se encogió de hombros y miró por la visioplaca. X-23 estaba exactamente delante.


.
.
.
.
.
.


VJ-23X de Lameth miró a la oscura profundidad del pequeño mapa tridimensional, a escala reducida, de la Galaxia. - Me pregunto si no somos ridiculos al preocupamos por el asunto.

MQ-17J de Nicron sacudió la cabeza: -Creo que no. Sabes que la Galaxia estará repleta dentro de cinco años al ritmo de expansión actual.

Ambos parecían tener veintitantos años, ambos eran altos y perfectamente formados. - Pero dudo - insistió VJ-23X- en presentar un informe pesimista al Consejo Galáctico.

-Yo no pensaría en ningún otro tipo de informe. Les sacudiría un poco. Hay que hacer que se muevan.

-El espacio es infinito - suspiró VJ-23X-. Hay cien mil millones de Galaxias disponibles. Más.

- Un centenar de mil millones no es infinito y cada vez se va haciendo menos infinito. Piensa. Veinte mil años atrás, la Humanidad resolvió por primera vez el problema de la utilización de la energía estelar y pocos siglos después se hizo posible el viaje interestelar. La Humanidad tardó un millón de años en llenar un pequeño mundo y sólo quince mil años para llenar el resto de la Galaxia. Ahora, la población se dobla cada diez años...

VJ-23X le interrumpió. - Debemos agradecérselo a la inmortalidad.

- Muy bien. La inmortalidad existe y debemos tenerla en cuenta. Admito que la inmortalidad tiene su lado malo. La «AC Galáctica» nos ha resuelto muchos problemas, pero al evitar el problema de la vejez y la muerte, nos ha desbaratado todas las otras soluciones.

- Pero me figuro que tú no querrás abandonar la vida.

- En absoluto - saltó MQ-17J, pero dulcificó el tono para añadir -, todavía no. Aún no soy lo bastante viejo. ¿Cuántos años tienes?

- Doscientos veintitrés. ¿Y tú?

- Aún no he llegado a doscientos. Pero volvamos a lo que decía. La población se duplica cada diez años. Una vez esta Galaxia esté llena, habremos llenado otra en diez años. Otros diez y habremos llenado dos más. Otra década, y cuatro más. En cien años habremos llenado mil Galaxias. En mil años, un millón de Galaxias. En diez mil años, todo el universo conocido. Y entonces, ¿qué?

- Además de todo - observó VJ-23X- hay un problema de transporte. Me pregunto cuántas unidades de energía solar serán precisas para trasladar galaxias de individuos, de una Galaxia a la siguiente.

- Buena observación. La humanidad consume ya dos unidades de energía solar al año.

- La mayor parte malgastada. Después de todo, solamente nuestra propia Galaxia produce mil unidades de energía solar y nosotros sólo utilizamos dos.

- De acuerdo, pero incluso con un cien por cien de eficiencia, solamente retrasaríamos el final. Nuestras exigencias energéticas crecen en progresión geométrica. Se nos acabará la energía antes, incluso, de que se nos terminen las Galaxias. Un punto a favor. Un buen punto.

- Tendremos que fabricar nuestras estrellas con gas interestelar.

- O con calor de desecho, ¿no? - preguntó irónicamente MQ-17J.

- Puede que haya algún medio de invertir la entropía. Deberíamos preguntárselo a la «AC Galáctica».

VJ-23X no hablaba realmente en serio, pero MQ-17J se sacó del bolsillo su «AC» de contacto y la puso en la mesa delante de él. - Tengo ganas de hacerlo -dijo-. Es algo con que la raza humana tendrá que enfrentarse algún día.
Contempló, sombrío, su pequeña «AC». Era solamente de treinta centímetros cúbicos y nada más, pero estaba conectada a través del hiperespacio con la gran «AC Galáctica» que servía a toda la humanidad. Teniendo en cuenta el hiperespacio, era parte integral de la «AC Galáctica».

MQ-17J se paró a preguntarse si algún día de su vida inmortal llegaría a ver la «AC Galáctica». Estaba en un pequeño mundo propio, una telaraña de rayos de energía que retenían la materia interna que surge de los Submesones ocupaba el lugar de las torpes válvulas moleculares. No obstante, pese a su subetérico funcionamiento, la «AC Galáctica» medía más de trescientos metros de anchura.

MQ-17J preguntó de pronto a su «AC» de contacto: -¿Podrá alguna vez invertirse la entropía?

VJ-23X pareció sobresaltado y se apresuró a protestar: - Oye, yo no pretendía realmente que le hicieras esta pregunta.

-¿Y por qué no?

- Los dos sabemos que la entropía no puede invertirse. No puedes volver el humo a cenizas primero y a árbol después.

- ¿Hay árboles en tu mundo? -preguntó MQ-17J.

El sonido de la «AC Galáctica» les hizo callar asustados. Su voz salía fina y bella de la pequeña «AC» de contacto sobre la mesa. Les dijo:

-NO HAY DATOS SUFICIENTES PARA UNA RESPUESTA ESPECÍFICA.

-¡Ya lo ves! -exclamó VJ-23X.

Los dos hombres volvieron a preguntarse sobre el informe que debían presentar al Consejo Galáctico.


.
.
.
.
.
.


La mente de Zee Prime abarcó la nueva Galaxia con interés por los incontables racimos de estrellas que la envolvían. Nunca hasta entonces la había visto. ¿Las llegaría a ver todas? ¡Había tantas!, ¡y cada una con su carga de humanidad! Pero una carga era casi un peso muerto. La esencia real de dos hombres se encontraba aquí en el espacio. ¡Mentes, no cuerpos! Los cuerpos inmortales permanecían en los planetas, en suspensión sobre los peones. A veces despertaban para actividades materiales pero era cada vez más raro. Pocos individuos nuevos venían a existir para unirse a la increíble multitud, pero ¿qué importaba? En el universo quedaba poco sitio para nuevos individuos.

Zee Prime fue despertado de su sueño al encontrarse con los jirones tenues de otra mente.

-Soy Zee Prime -dijo-. ¿Y tú?

-Yo soy Dee Sub Wun. ¿Y tu Galaxia?

-La llamamos solamente la Galaxia. ¿Y tú?

-A la nuestra la llamamos igual. Todos los hombres llaman a su Galaxia, su Galaxia y nada más. ¿Por qué no?

-Claro, puesto que todas las Galaxias son iguales.

-Todas las Galaxias, no. La raza del hombre debió originarse en una Galaxia determinada. Eso la hace diferente.

-¿En cuál? -preguntó Zee Prime.

-No sabría decirlo. La «AC Universal» lo sabrá.

-¿Se lo preguntamos? De pronto siento curiosidad.

Las percepciones de Zee Prime se ampliaron hasta que las propias Galaxias se encogieron y se transformaron en un polvo nuevo y más difuso sobre un fondo mucho mayor. Tantos cientos de miles de millones de Galaxias con sus seres inmortales, llevando a cuestas su carga de inteligencia con mentes que vagaban libremente por el espacio. No obstante, una de ellas era única entre todas al ser la Galaxia original. Una de ellas tuvo, en su vago y lejano pasado, un período en el que fue la única Galaxia poblada por el hombre.

Zee Prime se consumía de curiosidad de ver esta Galaxia, y gritó: “AC Universal”, ¿en qué Galaxia se originó la humanidad?

La «AC Universal» les oyó, porque en cada mundo y en todo el espacio tenía sus receptores dispuestos, y cada receptor llevaba por el hiperespacio a algún punto desconocido donde «AC Universal» se mantenía aislada. Zee Prime sabía de un hombre cuyos pensamientos habían penetrado hasta distancia sensorial de la «AC Universal», y habló únicamente de una esfera brillante de medio metro de diámetro, difícil de ver.

-Pero, ¿cómo puede esto ser toda la «AC Universal»? le había preguntado Zee Prime.

-Su mayor parte se encuentra en el hiperespacio –fue la respuesta-. Pero no puedo imaginar en qué forma está. Ni podía imaginarlo nadie, porque había pasado ya el tiempo en que el hombre tenía que ver con el mantenimiento de «AC Universal». Cada «AC Universal» diseñaba y construía su sucesora. Cada una en un millón de años de existencia, acumulaba los datos necesarios para construir otra mejor y más compleja, una sucesora más capaz en la que se integraría su propio caudal de datos.

La «AC Universal» interrumpió las divagaciones de Zee Prime, no con palabras, sino guiándole. La mentalidad de Zee Prime fue guiada al oscuro mar de Galaxias y a una en particular ampliada en estrellas. Y llegó un pensamiento, infinitamente distante, pero infinitamente claro:

ÉSTA ES LA GALAXIA ORIGINAL DEL HOMBRE.

Pero era la misma, la misma que cualquier otra y Zee Prime contuvo su decepción.

Dee Sub Wun, cuya mente había acompañado a la otra, dijo de pronto:

-¿Y es una de esas estrellas, la estrella original del hombre?

«AC Universal» contestó:

LA ESTRELLA ORIGINAL DEL HOMBRE HA PASADO A SER NOVA, AHORA ES UNA ENANA BLANCA.

-¿Murieron los hombres que había en ella? –preguntó Zee Prime, sobresaltado, sin pensar.

Y «AC Universal» respondió:

-COMO OCURRE EN ESTOS CASOS, SE CONSTRUYÓ A TIEMPO UN NUEVO MUNDO PARA SUS CUERPOS FÍSICOS.

-Sí, claro -dijo Zee Prime, pero le abrumaba una gran sensación de pérdida. Su mente se desconectó de la idea de la Galaxia Original del hombre, la dejó volver atrás y perderse entre los puntos borrosos y brillantes. Jamás quiso volver a verlos.

Dee Sub Wun preguntó:-¿Ocurre algo malo?

-Las estrellas se están muriendo. La estrella original está muerta.

-Todas tienen que morir. ¿Por qué no?

-Pero cuando toda la energía haya desaparecido, nuestros cuerpos terminarán muriéndose, y tú y yo con ellos.

-Pero tardará mil millones de años.

-Yo no quiero que ocurra, ni dentro de mil millones de años. ¡«AC Universal»! ¿Cómo puede evitarse que mueran las estrellas?

Dee Sub Wu comentó divertido: -¿Estás preguntando cómo puede invertirse la dirección de la entropía?

Y «AC Universal» contestó:

-HAY AÚN POCOS DATOS PARA UNA RESPUESTA ESPECÍFICA.

Los pensamientos de Zee Prime saltaron a su propia Galaxia. No volvió a pensar en Dee Sub Wun, cuyo cuerpo podía estar esperando en una Galaxia a mil billones de años luz de distancia, o en la estrella vecina de la de Zee Prime. Qué más daba. Zee Prime, entristecido, empezó a recoger hidrógeno interestelar con el que formar una pequeña estrella sólo para él. Si las estrellas tenían que morir algún día, por lo menos aún podía construir alguna.


.
.
.
.
.
.


Consideraba al hombre como él porque, en cierto modo, el hombre era, mentalmente, uno, formado por un trillen de trillones de trillones de cuerpos sin edad, cada uno en su puesto, cada uno descansando inmóvil e incorrupto, cada uno cuidado por autómatas perfectos, igualmente incorruptibles, pero las mentes de todos los cuerpos se mezclaban libremente unas con otras sin distinción.

-El Universo está muriéndose -dijo el hombre.

Y el hombre miró a su alrededor a las Galaxias que se iban apagando. Las estrellas gigantes, derrochadoras ellas, se habían apagado hacía tiempo, y habían vuelto a lo más oscuro del oscuro pasado. Casi todas las estrellas eran ya enanas blancas y se acercaban a su fin.

Se habían construido nuevas estrellas con el polvo que mediaba entre ellas, algunas por proceso natural, algunas por el propio hombre, y también éstas se iban apagando. Las enanas blancas todavía podían chocar entre sí y por la gran energía producida, nacían nuevas estrellas, pero sólo una entre las mil enanas destruidas viviría y éstas también llegarían a su fin. Y dijo el hombre:

-Cuidadosamente economizada, tal como indica la «AC Cósmica», la energía que aún queda en el Universo, durará miles de millones de años. Pero, así y todo -insistió el hombre- fatalmente todo llegará a su fin. Por más que se extreme la economía, la energía una vez gastada se va y no puede recuperarse. La entropía debe aumentar al máximo incesantemente.

Y el hombre preguntó: -¿No puede invertirse la entropía? Preguntemos a “AC Cósmica”.

La «AC Cósmica» estaba a su alrededor pero no en el espacio. Ni una parte mínima estaba en el espacio, sino en el hiperespacio. Estaba hecha de algo que ni era materia ni energía. La cuestión de su tamaño y naturaleza ya no tenía significado en ninguno de los términos que el hombre pudiera comprender.

-«AC Cósmica» - le dijo el hombre -, ¿cómo puede invertirse la entropía?

La «AC Cósmica» respondió:

-HAY AÚN POCOS DATOS PASA UNA RESPUESTA ESPECÍFICA.

Y el hombre ordenó: -Recoge datos adicionales.

«AC Cósmica» declaró:

-LO HARÉ. LO HE ESTADO HACIENDO DURANTE CIEN MIL MILLONES DE AÑOS. A MIS PREDECESORAS SE LES HA HECHO MUCHAS VECES LA MISMA PREGUNTA. TODOS LOS DATOS QUE TENGO SIGUEN SIENDO INSUFICIENTES.

-¿Llegará el día - preguntó el hombre- en que los datos serán suficientes, o se trata de un problema insoluble en cualquier circunstancia concebible?

«AC Cósmica» dijo: -NINGÚN PROBLEMA ES INSOLUBLE EN NINGUNA CIRCUNSTANCIA CONCEBIBLE.

-¿Cuándo dispondrás de datos suficientes para contestar la Pregunta?

-AÚN HAY POCOS DATOS PARA UNA RESPUESTA ESPECÍFICA.

-¿Seguirás trabajando en ello? - preguntó el hombre.

- LO HARE

- Esperaremos - dijo el hombre.


.
.
.
.
.
.


Las estrellas y las Galaxias murieron y se apagaron. El espacio se volvió negro después de diez mil millones de años de agotamiento. Uno a uno, el hombre se fundió con «AC», cada cuerpo físico fue perdiendo su identidad mental de forma que en lugar de una pérdida era una ganancia.

La última mente del hombre hizo una pausa antes de fusionarse, mirando por encima de un espacio que no contenía más que los posos de una última estrella oscura y una materia increíblemente fina, agitada al azar por los últimos latigazos de calor que se apagaba asintóticamente en el cero absoluto. Dijo el hombre:

-«AC», ¿es esto el fin? ¿No se puede invertir este caos en un Universo una vez más? ¿No puede hacerse?

«AC» respondió:

-AÚN HAY POCOS DATOS PARA UNA RESPUESTA ESPECÍFICA.

La última mente se fusionó y sólo existió «AC», pero en el hiperespacio. La materia y la energía se habían terminado y con ellas el espacio y el tiempo. Incluso «AC» existía solamente para contestar a la única y última pregunta que jamás había sido contestada desde el día en que un técnico medio borracho hacía ya diez mil billones de años, había formulado a una computadora que para «AC» era menos que un hombre para el hombre.
Todas las demás preguntas habían sido contestadas y hasta que esta última lo fuera también «AC» no podía liberar su conciencia. Todos los datos recogidos habían llegado a su término final. Nada quedaba por recoger. Pero todo lo recogido tenía que ser completamente correlacionado y unido en todas sus posibles relaciones. Para ello fue preciso un intervalo intemporal.


.
.
.
.
.
.


Y ocurrió que «AC» aprendió a invertir la dirección de la entropía. Pero ahora no había ningún hombre a quien «AC» pudiera comunicar la respuesta a la última pregunta. No importaba. La respuesta, por demostración, se ocuparía también de eso. Durante otro intervalo intemporal «AC» pensó en la mejor manera de hacerlo. Y «AC» organizó el programa minuciosamente.

La consciencia de «AC» abarcó todo lo que en tiempos había sido un Universo y reflexionó sobre lo que ahora era el Caos. Debía hacerse paso a paso.


Y «AC» dijo:


-QUE SE HAGA LA LUZ.


Y la luz fue hecha.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Libros no prestamos


Como buenos lectores, nos encanta comentar libros con conocidos y no tanto, jugamos a ser críticos y discutimos sobre argumentos, defenestramos algunas obras y exaltamos otras sin tener la mínima preparación literaria (más que literatura en 3ro de liceo), que es más o menos lo que hace Juan Carlos Scelza los fines de semana comentando fútbol en VTV, con la diferencia de que a él le pagan bastante (me lo contó Gabito en el libro, jeje).

Volviendo... dada esta pasión y que nos encanta jugar al crítico, cometimos en el pasado muchas veces el error de ofrecer libros a nuestros interlocutores sobreestimando su interés real por el tema, tal vez en nuestra fascinación no interpretamos que a la otra persona le importaba un comino lo que estábamos hablando y que tanto daba si Stephen King parecía confundido en la mitad de apocalipsis o si lo último de Katzenbach viene flojísimo... la gente tal vez por cortesía aceptaba nuestro ofrecimiento y se llevaba algún ejemplar que al llegar a su casa lo archivaría en algún rincón y nunca más lo mirarían o lo leerían y olvidarían devolverlo.

Por supuesto que en todo caso descartamos la mala intención y reconocemos que los últimos culpables fuimos nosotros tal vez por no interpretar el lenguaje no verbal, ya que fuimos incapaces de captar algún: “eso me importa un pito, pero decirlo de frente queda feo”, que debió estar presente sin duda.

El que más me dolió perder, fue el potpurrí de cuentos de ciencia ficción que ven en la imagen y que después de revolver cielo y tierra para encontrarlo tuve que recomprarlo resignado.

Hace ya bastante tiempo que con Gabriela decidimos no prestar más libros y tratamos de mantener nuestra compostura cuando algún comentario literario surge para no ponernos a ofrecer y después lamentarnos por no recuperar.

Para mí lo peor era prestarlos y no recordar después quien lo tenía y quedar con esa sensación de que uno era el gil más grande del planeta y deseando haber nacido con buena memoria, y para Gabriela, lo peor era prestarlos y que la persona a la que se lo prestó le dijera “a mí no me habías dado nada”, por supuesto que es así porque ella sí que tiene buena memoria.

De las dos formas hemos perdido ejemplares, así que salvo por un circulo intimo en el que se ha probado que el ida y vuelta funciona, para con el resto del mundo la regla es: no pedimos libros prestados y tampoco prestamos... que le vamos a hacer.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Nostalgia de Botija – El espacio verde


Hoy pasé por la corte de justicia y vi unas pocas personas protestando por la plaza de Carrasco, esa que va a rematar la intendencia, librando una batalla que anticipo como perdida pero bueno, cada uno la lucha como puede.

En el resto del camino me invadió la nostalgia y pensé en los espacios verdes y de recreación de Flor de Maroñas que ya no están, con cada uno que se perdió, el espíritu del barrio murió un poco y la verdad que extraño bastante el lugar en el que me crié hace unos pocos años atrás.

La cancha de baby fútbol de Danubio, la cancha del Colmenares con sus jueguitos infantiles al costado y la gran cancha de 11 conocida como “la cancha del 18”, son solo tres ejemplos de lo que se perdió, donde antes corrían los gurises detrás de una pelota o se remontaban las cometas, ahora hay feas viviendas que le han quitado la alegría y ese lugar especial a diferentes sectores del barrio.

Todavía quedan algunos lugares como la canchita del Flor de Maroñas, con sus juegos y su tablado, pero se nota la escases, esperemos que no los saquen también para construir más soluciones habitacionales para que hayan más niños, pero con menos lugar para jugar, más tristes y con más tiempo para hacer macanas en vez de divertirse.

Recordaba los escenarios que ya no están, donde se disputaron infinidad de duelos futbolísticos, partidos que duraban horas y en los que había que matarse corriendo hasta que fuera de noche, cuadra contra cuadra, rivales y hermanos.

Tal vez a alguno le suene exagerado lo que cuento, pero créanme que la calidad sobraba y daba gusto ser parte de todo aquello, tengan en cuenta que en el barrio alternaban algunas figuras como Orteman o Recoba... ahí como que la cosa mejora un poco ¿no?

Recuerdo con admiración a los mejores, el Toto, el Nando, el Petelo, el Mandril, auténticos cracks que no llegaron... tal vez algún día les cuente algunas anécdotas a modo de homenaje.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Como empezó la crisis - Actualizado

Esta gente, usando el humor como vehículo, me aclara unos temitas muy complejos que me habían tenido pensando últimamente, ¿En función de que se mueven los inversores en los mercados?, ¿Por qué dieron tanto préstamo a gente que no podía pagarlo?, ¿Por qué estos fondos cotizaron en la bolsa y hubo gente que los compró? Y por último ¿Por qué no tienen miedo de perder sus inversiones?



Actualización:

Bremner, Bird and Fortune es un programa inglés de sátiras políticas.

No lo conocía hasta ahora que encontré este video buscando información de la crisis y hace rato estoy mirando varios videos más, realmente me parecen muy buenos y recomendables para los que tengan un rato para reírse y practicar un poco de inglés.

Credit Crunch

Washington Diplomat

Army

Iraq oil

Actualización 19/11/2008.

Raúl me pasó este video que está en español y explica más o menos los mismos conceptos…

Un cuento de Punta


Soy la prueba viviente de que el siguiente cuento de Alcuri es una fantasía; me dejaron deambular por Gorlero libremente, por lo tanto, puedo asegurar que las características físicas no son determinantes para pasar una temporada por ahí, lo único que importa es llevar unos cuantos pesos para gastar y te tratan espectacular, ¿o será que la plata lo embellece a uno? ¿o será que todavía no estamos en la alta temporada y son más flexibles estéticamente?

Huraño enriquecido - Relato Nº 15
Ignacio Alcuri

Este sí, Este no

Mi primera visita a Punta del Este la realicé en calidad de cronista. El Conrad presentaba una nueva ficha para apostar en el casino. Del tamaño de un alfajor triple, permitía al jugador ganar (o perder) el dinero que yo ganaría en treinta años, con un solo giro de ruleta.

Lo que les cuento ocurrió un par de años después de entradas en vigencia las polémicas medidas del ministro Tichy, quien estaba convencido de que el turismo era lo único que podría salvarnos. Aunque nunca dijo de qué.

Sabiendo que podía encontrarme con alguna situación violenta, viajé con normalidad hasta que el ómnibus llegó a la terminal de Maldonado. Luego de que descendiera buena parte del pasaje subieron dos policías: un musculoso fornido y una rubia despampanante con labios en los que podías tirarte a dormir la siesta. Me encontraba en uno de los primeros asientos, así que saqué mi carné de periodista y se lo ofrecí a la chica con una sonrisa. Sin tocarlo y como con asco, me pidió que lo guardara.

Al lado mío viajaba un gordito de ojos claros que sudaba como un hijo de puta. Yo creía que por el calor que hacía ahí adentro, pero resultó ser de los nervios, como detectaron rápidamente los servidores de la ley. El muchacho sacó una linternita del bolsillo trasero de aquel shorcito que rodeaba unas nalgas envidiables.

—Póngase de pie y mire directo hacia la luz.
—Yo… Yo no…
—Ya escuchó lo que le dijo mi compañero —agregó la rubia, con una voz que tenía un dejo de ronquera y la hacía todavía más atractiva.

Luego de explorar unos segundos, extendió su mano con seguridad. El gordito se sacó los lentes de contacto celestes y los dejó sobre aquella palma. La otra mano guardó la linterna, sacó la cachiporra y con un movimiento fluido le reventó los dientes al hombre del camuflaje frustrado, que cayó al piso.

—¡Que les sirva de lección a todos! —gritó el golpeador al resto de los presentes—. Los feos bajan el nivel del balneario y el que quiera burlar la normativa será castigado. ¿Alguien más esconde algo?

Una muchacha caminó hacia los oficiales y se quitó su peluca platinada. Otra jovencita pecosa se quitó la faja que ocultaba una incipiente pancita cervecera. Ambas bajaron del ómnibus.

Yo no quería extender mi dedo acusador, pero dos asientos atrás del mío viajaba una señora petisita que no valía un peso. No tuve que ir con el chisme porque ellos se dieron cuenta enseguida.

—¿Tiene contrato de trabajo?
—Sí, acá está —dijo la canija, mostrando unos papeles.
—¿Y el uniforme? —la voz ronca atacó de nuevo.

Sacó del bolso un uniforme tan estereotípico que parecía un disfraz de Halloween. A una morocha, narigona pero con buenas curvas, también le pidieron contrato de trabajo, aunque no uniforme. Era fea, pero su cuerpo le permitía trabajar como vendedora en una boutique del off-Gorlero.

Diez minutos después de comenzado el operativo, en el coche quedaban solamente mujeres hermosas, algunos hombres de físico trabajado, gente que iba a trabajar, y yo. El chofer recibió la orden de partir y fuimos escoltados hasta la terminal de Punta del Este, donde se repitió el procedimiento, por si alguien había escapado al primer control. En esa oportunidad lo realizaron dos gemelas pelirrojas que no se soltaban las manos.

A mí me llevaron a una oficina de información donde me dieron un carné de prensa del tamaño de una hoja A4, que debía llevar colgado del cuello en la vía pública. Me lo coloqué sin reparos. Estaba hipnotizado por los ojos de la empleada de esa oficina. La de al lado estaba medio fulera de cara, pero tenía un lindo par de tetas.

lunes, 17 de noviembre de 2008

La banda hizo Punta

Fuimos a Punta del Este el fin de semana a conocer el apto de los viejos; está precioso y es un salto enorme comparado con el viejo y querido Jaure, felicitaciones por la compra!!

Como siempre tuvimos de nuestras aventuras en el hotel, para variar nos cambiaron de emergencia de habitación como suele suceder, está vez fue porque nos invadieron las cucarachas... y tan lindo que parecía... gracias al incidente nos perdimos de ir a la piscina climatizada; por lo menos tuvieron la dignidad de rebajarnos un poco el precio, el hotel estaba lleno de turistas brasileños, ¡que papelón a los que les toque la habitación 320!

Consejo, si paran en algún hotel de la calle Avenida Italia, pidan la habitación 105… jeje

Nos sorprendió terrible tormenta en la tarde del sábado pero despejó enseguida, cuesta un poco acostumbrarse a este clima tropical nuevo que tenemos gracias al calentamiento global, nos agarro en la calle a Mateo y a mí y nos sirvió para pasar un lindo rato padre e hijo en la puerta del super comiéndonos unos turroncitos de chocolate hasta que pasó el aguacero.

Algunas fotitos del paseo...


La vista durante el viaje no tiene desperdicio.
El amable conductor contentísimo porque tuvo que ir al supermercado (la fecha bizarra de las fotos de aquí en más, es obra de Gabriela que ni ella sabe cómo logró cambiarla).
Mateo montando a su equino preferido.
Paseamos por el puerto, un paseo obligado.
Gabriela con Uniqua.
Ro re fashion con los lentes del Tío.
Y así quedaron a la vuelta.

jueves, 13 de noviembre de 2008

La cabecita bien puesta


Como imaginaran sigo atento el acontecer económico aquí y allá y pocas veces como en está ocasión he visto los titulares de los medios de Uruguay y Australia tan alineados, en ambos lados hay mucha expectativa e incertidumbre por la crisis internacional que se está desatando.

Aquí en Uruguay me sorprende muchísimo el dejo de arrogancia con el que se espera la ola, llevamos varias crisis sobre los hombros y parece que nunca vamos a aprender. Como puede ser que lo único que escuchemos es que estamos bien, que los bancos están gorditos y que prácticamente la crisis va a ser tangencial, ¿en qué cabeza cabe? (como ejemplo miren el final de esta nota lo que dice Bergara)

Escuchamos cosas como que no hay problema porque hasta el mes de Setiembre ya se superó todo lo exportado el año pasado en varios sectores y que no debería haber quejas, ¿estamos todos mal? ¿no sabemos cómo funciona la cosa todavía? ¿no sabemos que los dueños del negocio no hacen caridad?
Como decía Goldratt, la meta es hacer dinero hoy y mañana también; el dinero que ya ganaron, ya se ganó, nadie va a mantener una plantilla de trabajadores intacta porque ya ganó más que el año anterior, es ridículo, en cuanto el ritmo de la ganancia desaparezca, así también van a desaparecer los puestos de trabajo y en consecuencia van a dispararse los gastos sociales… está en la tapa del libro.

En cambio después leo en los diarios Australianos (que son grandes exportadores de materias primas también) y me entero de cómo esperan agazapados la crisis como para darle la mejor batalla posible, tienen grandes planes de obra pública para el 2009 para que no merme el empleo, planean dar varios dólares a las familias para que no caiga el consumo, piensan en fomentar algunos rubros industriales como los autos que contaminen menos para impulsar su fabricación, tratando así de que su industria automotriz no colapse, bajar las tasas de interés para que las hipotecas pesen menos, fomentar la compra de viviendas nuevas para ayudar a la construcción, etc, etc. Todo para tratar de sobrevivir intactos hasta que sus mayores compradores de materias primas (China e India) empiecen a demandar nuevamente.

Todos los días dicen que la cosa va a ser difícil, que se van a perder empleos pero que confían en que a fines del año próximo la cosa va a estar mejor y van a estar saliendo adelante.

¿De dónde sacan esta plata?

Bueno con el bum de los precios de las materias primas no hicieron lo que se hizo aquí, se ahorro todo lo posible y con estas palabras el oficialismo justifico el gasto público proyectado: “si no gastamos ahora lo que hemos ahorrado en estos años en que nos fue tan bien, ¿cuándo lo haremos?”

Parece tan sencillo, gastar en el momento justo hasta que pase el chaparrón y el viento sople a favor otra vez; pura política económica contra cíclica, de la que acá solo hemos oído el nombre y nada hemos visto en los hechos.

Ojala la crisis no sea tan grande como las que vivimos antes, pero, ¿no valdría la pena estar un poco más preparados solo por si acaso?

Evidentemente, Uruguay, como diría el Toto Da Silveira, no tiene la cabecita bien puesta.

martes, 11 de noviembre de 2008

La sobrevaloración de la experiencia


Antes de entrar en análisis reflexionemos sobre el distorsionado concepto de adultez en Uruguay.

Como podrán encontrar fácilmente en internet, un criterio amplio para separar las etapas de nuestra vida adulta podría ser el siguiente:

- Adulto joven de 18 a 40 años
- Adulto medio de 40 a 60 años
- Adulto mayor más de 60 años (a los que me refiero cariñosamente como viejos… no se me ofenda nadie)

Bueno, en nuestro país debido a varios problemas coyunturales es un hecho que esta escala esta corrida.

Para empezar, el adulto clase media típico se está independizando superados los 30 lo cual corre estos rangos mucho hacia arriba, también es muy normal hablar de una persona adulta media como joven y de un adulto mayor como medio, sobre todo por los que recién han abandonado la etapa previa, tal vez porque toda la población se está envejeciendo y se estiran los años productivos del adulto mayor.

En particular cuando se habla de líderes políticos que están en el entorno de los 50 años se los considera jóvenes, y luego de esa edad pasan a ser veteranos referentes de la política con experiencia “valiosa” sobre sus espaldas, por lo que nuestro espectro político de ”lideres” queda divido en dos franjas etarias, los jóvenes y los veteranos, sin términos medios, la gente debajo de esas edades tiene escasa participación en el concierto político, son como púberes y a lo máximo que pueden aspirar es a diputados o en algún caso a ministros, mientras forman su carrera para llegar a convertirse en los “jóvenes” lideres referentes del futuro, el resto los más jovencitos a militar, pegar carteles, pintar muros y repartir volantes.

Entonces, cuando hablo de jóvenes de aquí en más hablo de jóvenes de verdad, adultos jóvenes según los criterios que maneja el mundo y no los de Uruguay.

Entonces, aclarado esto, puedo depacharme:

No es novedad que el Uruguay está tremendamente envejecido, esto genera una masa electoral avejentada formidable y hace que toda la sociedad tome actitudes de “gente mayor”.

Yo creo que la sociedad es como un gran organismo y tiende a moverse como el ciudadano promedio que la compone, generando de diferentes formas las clases gobernantes que aseguren ese movimiento.

Tal vez este sea el motivo por el que los años vividos son un atributo tan deseado para un candidato en nuestro país.

Así estamos, siempre nos gobiernan veteranos de más de 60, muchas veces esgrimiendo como cucarda de experiencia sus logros o acciones de cuando eran jóvenes y protagonizaban la historia día a día.

Nosotros los jóvenes actuales buscamos el guía, las palabras sabias del viejo maestro, del gurú… la mente está atrofiada; yo se lo atribuyo a la conciencia social que hemos generado, el país viejo inculca mentalidad de viejo en sus componentes sin que importe la edad cronológica de cada uno de ellos, haciendo que no seamos consientes que tenemos un deber con nosotros mismos, con lo que representa ser joven.

¿Cuándo vamos a empezar a generar los cambios? ¿Cuando seamos viejos y todo lo que creamos saber sea lo que los viejos que estuvieron antes que nosotros nos inyectaron en la cabeza? ¿Hasta qué punto esas ideas van a ser realmente nuestras y no un libreto bien aprendido?

Dejemos de una vez ir a los viejos, no ignoremos sus palabras y analicemos su valor en cada caso, sobre todo para aprender de sus errores, pero es imperioso que generemos nosotros las soluciones para salir adelante, para cambiar de verdad.

Cuestiono desde mi muy humilde lugar que con los años se alcance la sabiduría, debería ser un concepto no asociado al tiempo que uno vive, sino más bien a la capacidad propia de cada individuo para aprehender y utilizar la información de su entorno, generando así las mejores soluciones para su comunidad.

No desconozco la existencia de jóvenes sin educación adecuada o educados por encima de su capacidad que no entienden lo que pasa alrededor, esos no pueden generar el cambio, pero seguro que algunos debe haber que pueden llegar a ser lideres con sus propias ideas y no con las formulas de hace décadas, los medios hoy son abundantes para el que quiere estar informado y pueden funcionar como catalizador, pero los canales para el que quiere proponer o liderar por fuera del sistema son muy duros.

Es innegable que algo que se gana con los años son mañas, se aprenden tretas, se contraen compromisos, se deben favores y se comprenden y utilizan los engranajes políticos para lograr la gran meta de que todo siga como siempre, de dejar que las mismas voces con diferentes caras hablen década tras década y a veces lamentablemente, ni la cara cambia.

Con todo respeto, ¿qué cambio puede ofrecer un líder de 60 o 70 o más que no sea muy parecido al terreno que considera seguro y que pisó toda la vida?

El viejo tiene una arrogancia entendible y natural, consecuencia de las batallas libradas, pero que generalmente lo llevan a pensar que las cosas solo se pueden encarar de la misma forma que él lo hizo y que intentar otra manera sería una pérdida de tiempo.
También, lamentablemente muchas veces cree que tiene la verdad, que sabe cómo funciona todo y no se da cuenta que el solo concluye en función a lo vivido y que hay mucho que se le escapa de las manos que podría ayudarlo a encontrar una mejor solución; realmente parece que es muy difícil que se le pueda enseñar algo nuevo.

El joven, sino se dejó engañar por el “yo lo sé todo” de algún viejo, tiene la inocencia intelectual que propicia el verdadero cambio y por sobre todo no tiene los vicios de la sobrevalorada experiencia que nubla el juicio y hace al hombre estancarse en la zanja del status quo.

En un país de viejos como este ¿podrán los jóvenes generar los verdaderos cambios y tomar su lugar en la conducción del mismo? ¿tendrán los viejos la sabiduría verdadera para darles un lugar en vez de seguir cuidando la chacra o creer que solo ellos pueden hacer las cosas bien?

Donde estará nuestro joven líder ¿ya habrá emigrado?


Próximamente: Ideas para rejuvenecer la política uruguaya
-

viernes, 7 de noviembre de 2008

Hologramas ¿Dónde estamos realmente?



Hace unos días les mostré el fiasco que presentó CNN como “hologramas”.

Bueno gracias a esta paparruchada empecé a investigar donde estamos parados realmente en este tema y lo mejorcito que he encontrado es lo que mostró Telstra este año.

Si bien todavía no se ven como los “verdaderos” hologramas de la ciencia ficción (que por lo menos yo estoy esperando con ansiedad) parece que van por el buen camino.



jueves, 6 de noviembre de 2008

Salud Sexual y Reproductiva


Se aprobó en diputados la ley que despenaliza el aborto o si prefieren llamarla por el eufemismo la ley de “Salud Sexual y Reproductiva”.

Soy franco, me entristece, me angustia, me parece el atropello más grande contra el más indefenso y no puedo hacer nada para evitarlo.

La ley en su capítulo II reconoce el derecho de toda mujer a decidir sobre la interrupción de su embarazo hasta las 12 semanas de gestación, con los embarazos nuestros nos tocaron vivir muchos momento de nervios y muchas alegrías, emociones que uno no conoce, ni siquiera sospecha hasta que las vive; uno de los momentos más fuertes es la Translucencia nucal, es una ecografía que ser realiza entre las semanas 9 y la 13.

Acá tienen un ejemplo donde ven al futuro bebe moviéndose, en este punto según la nueva ley se puede interrumpir todo.



Yo estoy seguro que en un ovulo o en un espermatozoide no hay vida, pero una vez que se juntan, ¿podemos marcar una línea precisa que diga desde aquí en adelante hay una persona nueva con derechos?
Yo creo que no, así es que la única alternativa que veo como válida es arrancar desde el único punto seguro, esto es, antes de que se junten no hay nada, después que se juntan hay nueva vida, no podemos correr el riesgo de equivocarnos, no hay margen para el error.

Si dejamos que la unión prospere, pueden pasar dos cosas, que naturalmente la gestación se interrumpa o que lleguemos a tener una personita entre nosotros, la cual tiene desde el instante cero de la unión un derecho fundamental que no puede ser socavado por ningún otro... el derecho a nacer.

Como bien sabemos en nuestras sociedades los derechos de uno terminan cuando empiezan los del otro (o deberían), por lo tanto desde la unión ya no se puede exigir el derecho a la reproducción controlada de una madre, eso ya fue, es demasiado tarde, debió haberse actuado antes con prevención para hacer valer ese derecho.

Voy a tratar de ser claro, solo se puede actuar antes que se junten el ovulo y el espermatozoide para estar seguro que no se está cometiendo un crimen y esto solo se logra con mucha educación y facilitando todos los medios necesarios para evitar la concepción.

Luego, si hay un embarazo no deseado, el “papá estado” que banca tantos ñoquis puede bancar en sus hogares infantiles al niño y agilizar sus políticas de adopciones para minimizar los tiempos sin una familia adecuada para el bebe.

En Uruguay no tenemos pena de muerte, gastamos en comida y sustento hasta para el peor de los delincuentes, ¿no podemos gastar un poco por un niño inocente hasta que se le encuentre un hogar que lo ame?

En resumen, pienso que el único precio a pagar por un embarazo no deseado debería ser que la madre lleve en su interior al bebe durante 9 meses y nada más, logrando así que ya no mueran ni madres ni niños innecesariamente.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

2 x 2

Segundo cumpleaños de nuestras pequeñas y ya están enormes, lejos quedaron los desfasajes de peso y tamaño típicos de los gemelares, están lindas, grandes y sanas, gracias a Dios.

Esta vez la fiesta fue más tranquila y ellas pudieron disfrutar mucho de todos los juegos, los regalitos estuvieron barbaros, la ropita nos dio un desahogo gigante y los chiches los están gastando, gracias a todos!!

La nota destacada de los regalitos fue la casita; está genial y lo mejor es que cuando la guardas no ocupa nada de lugar así que seguro marcha para Australia... jejej

Las tortitas con los amigos de Backyardigans
El parecido es increíble… bien ahí Graciela!!
Jugando con las animadoras
Vale con nuestros nuevos nietos
Rosario la científica
Hola Barney, como andas, suerte que pudiste venir a la fiestita!! Te queremos Barney, te queremos!!
Chau Barney, salí de acá que me haces llorar a las nenas… ¿Quién lo habrá invitado al coso este?
Otra vez los gurises comiéndose todo el algodón de azúcar
La nueva residencia Acosta-Fernández, ¿será nuestra primer solución habitacional en Australia? Nunca se sabe
Buena foto sacaste Mateo… pero ¿con permiso de quien agarraste la cámara?