viernes, 20 de febrero de 2009

Cuando se complica la calle


Al trabajar en el centro y volver caminando en la noche a casa, bastante bien vestido y con el notebook encima, uno desarrolla algunas estrategias para evitarse problemas en la calle.

Por ejemplo siempre llevo el notebook como portafolios y nunca colgado al hombro ya que una vez me abrieron el cierre y no me di cuenta, no ando con el reloj de pulsera y lo más importante llevo unas monedas encima.

Hay mucha gente en la vuelta y muy frecuentemente hay que dar alguna moneda.

Generalmente la gente en la calle uno la empieza a conocer porque cuadra tras cuadras las caras se repiten, es así que uno sabe por ejemplo que en Michelini y San José esta el hombre cantando a los gritos que pide 4 pesos (ni 1, ni 10… 4 pesos), un día le pregunté porque 4 y me dijo que era la base… que de ahí para arriba que le diera lo que quisiera, pero si tenía menos también le venía bien… jeje.

Con el tiempo uno va conociendo a todo el mundo y es como un ritual dejarle alguna moneda a alguno de los conocidos cada vez que nos cruzamos.

Hay excepciones, gente que está muy mal y hoy me volví a topar con uno de estos sujetos.

El encare siempre es el mismo, una frase tipo “no te pongas nervioso que no te voy a robar”, o sea, lo primero que dicen es algo como para que tu mente vuele y piense lo feo que podría estar siendo este encuentro; luego viene una historia sin pies ni cabeza y te piden la plata para el ómnibus, la leche, comida o algo que implique un importe que probablemente uno no lleve en el bolsillo, como siempre le di las monedas que tenía, 4 o 5 pesos y como siempre no fue suficiente y se empezó a molestar conmigo y a hablarme mal, ahí empiezan los nervios disimulados, mi historia es la de siempre... que ando a pie, que no llevo dinero, que es lo que tengo… y por suerte como hasta ahora, en un momento se dio vuelta enojado, insultándome y se fue.

Algunas cosas que creo que me sirven en estas situaciones:

- Nuca me doy vuelta para tratar de dejarlo hablando solo, siempre les sigo la charla y me muestro lo más sincero posible, cuando amagas a zafar se pueden poner más violentos o sentirse más fuertes

- Nunca abro la billetera para darles más dinero, las monedas que les di tienen que bastar

- Si se calientan sigo hablándoles firme pero excusándome en cada oración

- Si me quieren dar la mano como saludo o algún otro gesto, lo hago sin titubear y les hablo siempre con respeto y con la voz firme

- Nunca me han mostrado un arma, pero siempre me repito lo mismo… si aparece un arma, hay que entregar lo que pidan, la plata, reloj, teléfono, etc… nada de hacer tonterías que lo único que no se repone es la vida

Siento como que al post le falta un remate, pero no quiero hablar ni de la situación socio-económica, ni de la inseguridad, ni de la solidaridad, ni nada… solo quería contar esto que me pasa de vez en cuando y dar alguna pista de cómo encarar una situación complicada en la calle, así que se queda así… sin reflexión final.

3 comentarios:

Manolito dijo...

Andres, seguramente pensaras que soy un ignorante, inocente y credulo, pero te digo la verdad, yo pensaba que en Uruguay esas cosas no ocurrian y que ese era uno de los pocos lugares del mundo en que la gente podia caminar por las calles de dia o noche sin preocuparse por nada. He estado varias veces en diversas parte de Uruguay y esa es la impresion que me quedo de entonces . . claro que de este hace mas de 35 años.
Evidentemente no hay pais de latinoamerica que se haya salvado de esa pronunciada perdida de calidad de vida que yo he ya apreciado en otros paises que visite.
Para tu tranquilidad te dire que esas cosas aca, en Melbourne, no pasan y solo pueden haber un par de lugares donde, por precaucion no saldria a pasear de noche, pero no porque historiacamente sea un problema.
Un abrazo

M.H. dijo...

pues me parece que lo que haces es lo más sabio... hay 4 personas esperándote en casa y como dices, la vida es lo único que no se repone.

Saludos

Acosta dijo...

Manolito
Por lo menos en Montevideo pasa; no tenemos el drama día a día de secuestros, asesinatos entre organizaciones criminales y esas cosas que vamos en la tele en otros lugares, pero el robo con violencia en la calle o el robo de casas es cosa de todos los días lamentablemente.
Hay que actuar con criterio para evitarse malos ratos, yo por lo menos me resisto a ir en auto a trabajar por solo 10 cuadras.
Abrazo

Macarena
Es así, pero uno tiene que estar atento y no dejarse llevar por esas ganas naturales de defender lo de uno, así que hay que estar muy concentrado en ese momento tan complicado.
Saludos