sábado, 28 de marzo de 2009

La crisis y el equilibrio del ecosistema urbano


Para que un ecosistema permanezca estable sobre un largo periodo de tiempo, la población de cada especie en el ecosistema debe permanecer más o menos constante en tamaño y distribución geográfica.

Por lo tanto el problema del balance de los ecosistemas, es un problema de cómo la tasa de crecimiento y la tasa de reducción se balancean para cada especie que lo compone.

Si todavía no se durmieron les cuento de que va este análisis.

Primero, prepárense porque la noticia que es muy fuerte: 

El ecosistema urbano ha sido gravemente dañado por la crisis crediticia internacional.

Resulta que, las empresas que compran cartón y papel (y otros materiales) para reciclar, no tienen tanta demanda debido a la crisis y ya no compran estos productos a sus proveedores.

Los proveedores afectados son ni más ni menos que los hurgadores de la cuidad que van de contenedor en contenedor (a pie, en bicicleta o en carro tirado por caballos) clasificando el material y llevándolo a la empresa recicladora o a un mayorista que después lo venderá en el destino final.

Como consecuencia inmediata empezó a acumularse la basura en los contenedores de la cuidad.


(Este es el contenedor en frente de casa hoy, y por suerte no hay tanta basura acumulada como ayer)

Dada la simbiosis de facto que existe desde hace años entre la intendencia municipal (más las empresas privadas que tienen la concesión de la recolección de residuos en algunos barrios) y los hurgadores, la intendencia no tiene la capacidad para recoger el exceso de residuos.

Como resultado final los contenedores no dan a basto y el ritmo en que son vaciados no es suficiente para que la cuidad esté limpia.

¿Y cómo empezó este desequilibrio en el ecosistema? 

Con la crisis internacional, sí señor, por la crisis crediticia internacional por las hipotecas subprime la basura se acumula en los contenedores de la cuidad; ¡quien dijo que  la crisis no nos iba a tocar!

En búsqueda del equilibrio perdido:

La intendencia resucitó una ley añeja que nadie recordaba por la que le cobran unos 15 USD a las empresas privadas por cada metro cúbico de basura que hay que retirar en forma puntual y piensan empezar a aplicarla.

Las empresas dicen que pagan muchos impuestos y que si les quieren cobrar más, lo pagan, pero bajo la condición que no dejen llegar a las zonas comerciales a los hurgadores.

Típica solución nuestra… si no percibo un problema, entonces no existe; mejor es barrer debajo de la alfombra.

Para tener en cuenta:

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Cuidado con las propuestas de algunos políticos en tiempo electoral para sacar a los hurgadores del centro y otros barrios porque ya vemos que aparentemente no son tan fáciles de reemplazar.

Uno se calienta en el tráfico porque son un peligro, pero si por sacarlos la intendencia es incapaz de garantizar la limpieza, no sé que es peor, ¿andar entre la mugre o las complicaciones en el tránsito?

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Otra cosa  a considerar es que hay que manejar el tema con mucha inteligencia para que todo transcurra por carriles pacíficos… recuerden está protesta que sucedió hace poco tiempo atrás…

(Más información en esta nota del espectador)

 

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