domingo, 14 de noviembre de 2010

Salud en Victoria


Australia es muy grande y está en la órbita de cada estado administrar su sistema de salud (al menos por ahora) y como estamos en plena campaña para las elecciones estaduales el tema de la salud está en el tapete.

El sistema de salud de Victoria es de muy buen nivel y calidad, con buenos profesionales y con recursos razonables, muy superior a la salud a la que accedíamos en Uruguay pero lamentablemente todavía dista de ser perfecto, en realidad no sé si existe en algún lado un sistema de salud “perfecto”, pero eso es harina de otro costal.

Haciendo un resumen rápido del funcionamiento, uno primero tiene un contacto regular con un GP, el famoso médico de familia, es el que nos conoce y al que acudimos siempre en primera instancia. Atiende en una clínica cerca de casa y hace de todo un poco. Luego, el segundo nivel de atención es el hospital, todo el equipamiento de primera, gente atendiendo con buena onda y con buen nivel técnico y uno acude ahí por emergencias e intervenciones mayores.

Este sistema del GP tiene pros y contras, una ventaja es que nos conoce a todos y se va generando una confianza y un conocimiento que permite una atención super personalizada, la desventaja es que no puede conocer a fondo todas las especialidades pero trata y se toma su tiempo y en ocasiones el pase a especialista se demora más de los que nos parece razonable en nuestra humilde opinión. Para que se hagan una idea del espectro que abarca este hombre, a mi me opero de un lunar, atiende a los niños como lo hacía el pediatra en Uruguay y la consulta básica y periódica ginecológica de mi esposa es con él y no con un ginecólogo, es bueno saber de todo un poco, pero eso dificulta ser excelente en cada tema en particular.

El problema del hospital son los tiempos de atención, todos los pacientes son procesados en orden según la gravedad y el riesgo de cada afección, por lo tanto, manejando prioridades dinámicamente uno puede ser atendido en un intervalo de tiempo absolutamente variable que se puede extender demasiado en alguna ocasión, por ejemplo, si tienen un cálculo no esperen que los intervengan inmediatamente, como no hay riesgo de vida los pueden tener bastante tiempo con el dolor hasta que hay disponibilidad para operarlos.

Dentro del sistema público de salud no están incluidas las intervenciones estéticas y desafortunadamente tampoco el tratamiento odontológico. En cuanto a la oftalmología, los lentes de contacto quedan fuera de todo reintegro.

Cuando uno va a las consultas tiene que pagar, los importes son variables y dependen de el tipo de consulta y luego Medicare administra los reintegros del dinero que uno gasta en tratamiento médico, dependiendo de varios factores puede reintegrar hasta un 100% del dinero gastado y el sistema es financiado también con un impuesto que es un pequeño porcentaje del sueldo anual que puede exonerarse hasta en un 100% en caso de contar con ingresos bajos. Por lo tanto si uno tiene ingresos bajos el sistema de salud es 100% gratuito y en la medida que uno recibe mejores ingresos empieza a pagar de apoco por los servicios recibidos, para que se hagan una idea una consulta de los niños con el GP no tiene costo donde vamos nosotros y con el pediatra puede salir $150 y en general una consulta de adulto con el GP sale unos $50, Medicare a nosotros por nuestros ingresos en el primer caso nos devuelve unos $120 y en el segundo caso unos $40.

En caso de emergencia se puede utilizar el servicio de ambulancia pero no es gratuito y si uno quiere utilizarlo y no está afiliado al mismo cuesta una linda cantidad de dinero.

Para mitigar las debilidades del sistema uno puede hacer un par de cosas, primero afiliarse a la ambulancia, por unos $150 al año nuestra familia está cubierta y no importa la cantidad de veces que usemos el servicio, no tenemos que pagar nada más, sino un viajecito solo te puede doler varios cientos de dólares.

Mientras que para compensar las debilidades del sistema hospitalario contratamos un seguro privado, por unos $300 al mes (menos de lo que pagábamos en Uruguay por la salud de los 5) tenemos acceso a clínicas privadas, personal especializado de nuestra elección y no el asignado por el hospital, cobertura odontológica y en temas más estéticos como los lentes de contacto tenemos reintegros de dinero por el seguro y no por Medicare y lo más importante de todo, no tenemos los tiempos de espera para las intervenciones que tiene el sistema gratuito. Acá vas al médico y como tenes seguro privado te quieren poner en la mesa de operaciones enseguida y uno puede zafar de estar sufriendo meses con algún dolor hasta que lo pueden operar.

Para que se hagan una idea la semana pasada se publicó en los diarios que la lista de espera del estado está en unas 200.000 personas que son consideradas “pacientes externos” del hospital hasta que pueden ser atendidos.

También el sistema de ambulancias ha tenido algunos altibajos y la última semana la performance fue muy mala, incluso una mujer perdió la vida porque fallaron en estimar la gravedad de su condición.

En definitiva, es un sistema bueno, con muchas ventajas pero que no es perfecto y uno tiene que buscar la vuelta para adaptarlo a las necesidades personales minimizando sus aspectos negativos.

Con las próximas elecciones a la vuelta de la esquina las promesas se están multiplicando para atacar los problemas, pero con el constante incremento de la población en el estado y particularmente en Melbourne al menos por un tiempo la van a seguir corriendo de atrás.

200,000 waiting for treatment

Woman's death shows ambo system is 'not perfect': Andrews

Ambulance failings contributed to death

2 comentarios:

AVR dijo...

Estimado Andrés, que buen post hermano, como sabrás ya estamos en Melbourne y nos has ayudado bastante con este tema del cual no teníamos mucha idea, muchas gracias y un abrazo!

Acosta dijo...

Bárbaro que te haya servido, cualquier otra duda mandame un email.

Abrazo