miércoles, 17 de noviembre de 2010

Seguro de vida e ingreso y el testamento


Estamos en una tierra lejana donde las reglas son absolutamente diferentes, de nada sirve ponerse una venda e ignorar todas los posibles escenarios que pueden generarse a partir de nuestra inmigración, hace poco un conocido tuvo un susto muy grande y ahora Gabriela de “Misión: Australia” nos da otro ejemplo de lo que puede suceder cuando las cosas no salen como pensamos.

En este tema me gusta andar sin vueltas y aunque a usted, estimado lector, tal vez no le guste escucharlo (o leerlo) permítame decirle que, usted se va a morir, si señor se va a morir y en su entorno las cosas van a cambiar, es simple, es inevitable y es por sobre todo, natural; en algún momento a todos nos va a tocar y tenemos que ser consientes y responsables de cómo este hecho va a afectar a los que nos rodean.

Yo ya tenía un seguro de ingreso y de vida en Uruguay y en cuanto pudimos sacamos uno en Australia, es algo que uno organiza pensando en que nunca lo va a utilizar pero al menos a mi me deja dormir tranquilo sabiendo que los míos van a tener una buena ayuda para afrontar el futuro si sufrimos un revés importante.

Las opciones son muchísimas, hay varias instituciones que brindan el servicio y cada una de ellas tiene un abanico de posibilidades para adaptarse a cualquier estructura familiar. Por ejemplo nosotros pagamos $150 al mes y yo estoy cubierto por $500 mil y mi esposa por $350 mil además de tener un seguro de ingreso que puedo reclamar luego de un mes de estar convaleciente y otras coberturas adicionales que se adaptan a nuestras particularidades. En nuestro caso no es un seguro de ahorro, así que lo que se paga no vuelve, pero nos da una tranquilidad fundamental.

Luego hay que coordinar el testamento, acá en Australia no es como en Uruguay que se abren sucesiones y los bienes se distribuyen entre los descendientes, si uno quiere que lo suyo vaya a sus hijos directamente y sin contratiempos tiene que asegurarlo redactando un testamento, sino lo hicieron contacten un solicitor que es quién los va a asistir con los detalles legales y háganlo porque se pueden ahorrar muchos dolores de cabeza.

Son temas de los que no se habla mucho, pero no por eso dejan de ser importantes, sean previsores y no dejen nada librado al azar, es mi humilde consejo.

3 comentarios:

G y J dijo...

Hola Andrés...

que bueno que diste el primer paso. Si pudieras contarnos más detalles respecto a la contratación de un seguro de vida y funerario para los que aun no estamos allá, sería interesante.
Respecto a lo ocurrido a Maite, publicado por Gaby, de verdad es lamentable; en esos momentos se ve la importancia de los amigos cybernéticos y personales cuando uno se encuentra lejos del hogar.

G.

Gabriela dijo...

Sí Andrés de verdad que esa situación que le tocó a esa muchacha nos puso a pensar a todos, y bueno, ya mi esposo y yo hemos estado discutiendo el asunto de los seguros tanto de ingresos como de vida, y a eso sumarle que en el caso de que algo nos suceda a ambos y ya tengamos hijos, también es una cosa a discutir y para tener en cuenta. Así que como dice Juan Luis Guerra, arregla tus papeles. Un abrazo.

Acosta dijo...

Hola G, muy pero muy sencillo, vas al banco o la empresa y pedís hablar con un "insurance specialist" que te asesoran con todas tus dudas y te recomiendan el seguro a tu medida, nosotros tomamos todos sus consejos y la documentación y modificamos un poco el plan que nos ofreció y listo, seguro contratado.

Gabriela, si hacen seguro uno a favor del otro no se olviden del testamento para asegurar la plata ante cualquier eventualidad.

Saludos