lunes, 28 de marzo de 2011

La cuenta pendiente

Como parte del proceso de emigrar nos preocupamos por hacer todos los deberes y no dejar asuntos pendientes en Uruguay.

Sin embargo dos cosas se resistieron con ganas, la primera fue el Banco de Seguros del Estado con el seguro de vida y ahorro que tenía contratado. La cosa estuvo bien difícil ya que ni el super poder que le había dejado a mi madre era suficiente para cancelarlo; con el poder puede abrir y cerrar cuentas bancarias a mi nombre, comprar y vender propiedades y vehículos y hasta venderle mi alma al que la quiera comprar, pero en el universo particular del Banco de Seguros eso no era ni siquiera suficiente. La solución final al dilema fue presentar una carta mía manuscrita con una fotocopia de la cedula al gerente de la sección ya que eso obviamente tiene más valor que cualquier poder emitido y certificado por un escribano público. Como era de esperarse la carta manuscrita con la fotocopia funcionó perfectamente y el seguro fue cancelado.

Lo segundo es el Fondo de Solidaridad, que es un impuesto con nombre de obra social que pagamos los egresados universitarios en Uruguay. Cuando uno no está en el país, no hay que pagarlo. Así que mamá que es la encargada de las “cuentas pendientes” comenzó a arrimarse a la sede del fondo para hacer el trámite exoneración. Parecía chiste, pero cada vez que pasaba por ahí le faltaba algo, Manolito bromeaba y me decía que parecía un programa cómico que el miraba en Argentina, primero fotocopia del pasaporte, luego fotocopia de todo el pasaporte, luego pruebas (como facturas) de que estamos en el exterior y eso todos los años ya que se exonera año a año. Cuando fue este año con todos los papeles le dijeron… y trajo el timbre de 50 pesos y el formulario completo… y hasta ahí llegamos. Siempre algo diferente y ya se aburrió de ir a hacer cola, así que averiguó que si vuelvo a Uruguay por 3 meses o más, todo lo que no pagué al fondo se me vuelve deuda más intereses y quedo rencontra moroso pero tendré la chance de probar que estaba en el exterior de alguna forma que ellos dispondrán en ese momento. Es así que decidimos dejar de insistir con la exoneración del fondo y si llegamos a volver trataremos de zafar para no arrancar con una deuda descomunal. Como me dijo Rinaldi y antes me había comentado Gaby… “hacen todo para que te den ganas de volver”.

En fin, el fondo nos ganó y es la cosa que quedó abierta de nuestra parte en la Banda Oriental.

5 comentarios:

Alejandro Rinaldi dijo...

Pero mira que hay un convenio con el SUNCA para darte trabajo en la construcción si queres regresar! el Ministerio de relaciones exteriores se preocupa por los Uruguayos en el exterior... ha si!

Acosta dijo...

y bueno... yo no estaba el otro día jodiendo que quería dejar la informática... puede ser un laburito en la constru, porque no?

Diego dijo...

si no ponen voluntad....

Manolito dijo...

Andres, yo no entiendo mucho de esas cosas uruguayas, pero dadas las circunstancias, esta bien si en el futuro te comienzo a llamar "EL PROFUGO"?, ya te veo en tu primer regreso a Uruguay, en el mismo aeropuerto, esposado y tratando de explicarles y diciendoles "...les digo que yo vivo en el exterior, y si no me creen aca tengo una nota firmada por Manolito que estuvo en mi casa y el lo firmo en presencia de su esposa y mi vecino el japones ..." jajajaja.

Acosta dijo...

aaaa taaaa... con la nota estoy salvado... si es lo que vale en Uruguay!!!

como dice Diego... no ponen voluntad!!