viernes, 9 de septiembre de 2011

Soñé con el plan Uruguay 2050


Hace un tiempo tuve un sueño loco, bien complicado y de esos que te quedan dando vueltas en la cabeza.

La cosa era así, había un tipo que ponía en la mesa un plan para cambiar todo en Uruguay, todo muy pragmático y realista, un poco frio si se quiere pero que apostaba a reconocer la realidad y a resignarse a lo que no se puede cambiar, era un proyecto a 30 años e involucraba a todo el país, todo el mundo debía estar comprometido.

El loco decía que ya habían estado todos en el poder y la cosa evidentemente no había funcionado, es más el país estaba cada vez más atrapado y consumido por su idiosincrasia.

La idea constaba de cuatro etapas (no estaba expresado así pero lo divido para darle coherencia).

Etapa 1. Reconocimiento

Reconocer el verdadero lugar de Uruguay en el concierto económico mundial.

Reconocer que no hubo ni habrá grandes volúmenes de dinero como lo manejan los grandes países y eso significa que no hay ni hubo grandes ladrones. Si oportunistas que robaron, pero nadie que se halla llevado los miles de millones que hundieron al País en su actual situación.

Reconocer que esa idea de que alguien se robo lo tuyo, es mentira.

Reconocer que la economía Uruguaya es menos que la economía de un barrio de San Pablo y que nadie nos está robando todos los días y que no hay plata porque somos pobres y con poca gente y con pocos recursos.

Vamos entonces a usar el marote a ver cuáles son las opciones que tenemos.

Etapa 2. Selección

En esta etapa en la que ya somos uno mismo con nuestra desgracia, vamos a ponernos las pilas. Uruguay tiene que hacer o vender algo que el mundo compre.

Bueno podríamos pensar en producir en gran escala y vender a nuestros vecinos o el mundo, pero eso ya sabemos que no funciona. Ni motitos chinas retocadas le pudimos vender a Argentina y el arroz entra grano por grano a Brasil. Y en el mundo ni que hablar, con China en la vuelta que a pesar del flete produce por dos pesos es imposible.

Bueno, hay que salir a trillar el mundo entonces. Ver que hacen otros países.

Podemos por ejemplo fabricar maquinaria agrícola moderna tan usada en el continente, maquinaria para la minería también muy usada en la región, podemos fabricar elementos para la movida que hay de energía renovable, podemos fabricar componentes para la aeronáutica, podemos fabricar productos químicos para los países con industria desarrollada como nuestros vecinos, podemos meternos en el mercado de la tecnología móvil, etc.

Creo que la idea se capta. Hacer una lista de 1,000, 10,000, 100,000 o más productos o partes necesarias para el avance tecnológico de la región o el planeta y ponerla en la mesa para trabajar sobre ella.

El objetivo general es que con el primer empuje que será propiciado por el estado (el estado, la organización política de la sociedad y no el partido político en el poder de turno) y cruzando los dedos todos para que este empuje atraiga al fogón a empresas privadas a las que les sirve agregar valor a los productos instalándose cerca de los proveedores y favoreciendo la sinergia de las partes.

Dirán que los países grandes también fabrican esos productos, es verdad, pero es la única que te queda, en masa no podes producir nada porque no hay sustento en un mercado interno y las condiciones externas te atan. Teoría de las restricciones pura, simplemente vas al único camino viable.

Bueno ahora que sabemos que es lo que queremos producir (y porque no tenemos más remedio) ya podemos movernos a la siguiente etapa.

Etapa3. Plan

Necesitamos plata, necesitamos infraestructura, necesitamos gente capacitada y necesitamos disponibilidad de recursos energéticos con los que podamos contar un 100%.

Plata, esta siempre es la complicada, pedir prestado por supuesto, cortar todo gasto innecesario por supuesto y si hay que meter mano a las AFAP (la plata de las jubilaciones) que se meta. Total si se sigue por el mismo camino las AFAP se van a fundir como todos las demás cajas, porque seamos honestos, que tengan la plata en treasuries de estados unidos no parece la inversión más segura hoy en día, ¿no?

Si vamos a tener industria de alto valor agregado vamos a necesitar depender energéticamente de nosotros mismo ya que seamos honestos, con Brasil y Argentina no podemos contar. La única salida viable es la energía nuclear hoy en día, pero debe ser reemplazada en cuanto sea posible por alguna otra opción igual de eficiente pero más socialmente aceptable (si es que eso llega a existir). Seamos honestos Uruguay ya está en alto riesgo nuclear, con las centrales de Argentina y Brasil pegadas a la frontera ya estamos en el horno lo queramos o no. Entonces la idea es construir una en la frontera frente a la brasilera y otra en la frontera frente a la Argentina.

Este ya por si solo es un proyecto que va a llevar años, así que ya hay que mandar a científicos a capacitarse o contratar extranjeros para que vengan a enseñarnos. Ir organizando la construcción y la ubicación lo antes posible.

Luego sabiendo lo que queremos producir vamos a tener una lista de necesidades desde el punto de vista de los recursos humanos. Se deben crear todas las carreras posibles en la Universidad y de ser imposible se debe financiar los estudios en el extranjero. No tenemos el know how, entonces hay que comprarlo.

Carreras enseñadas que no vayan a tener una aplicación práctica del proyecto deben ser lamentablemente descartadas por la Universidad pública, si es que los recursos no dan.

Los planes liceales deben orientarse a otorgar ya títulos intermedios para cubrir algunas de las necesidades y ya desde la escuela tenemos que entrenar a gente especializada y no andarlos por las ramas fabricando una enciclopedia ambulante de cada estudiante.

Etapa 4. Ejecución

El gobierno, la gente y las empresas privadas deben tirar todas para el mismo lado.

Uruguay se ha endeudado históricamente sin resultados tangibles y pedir más guita para cambiar el país 100% vale la pena. La gente ya está acostumbrada a correr la liebre por nada, hacerlo esta vez unos años con un norte determinado no parece tanto sacrificio.

El sector privado solo va a participar en el manejo y la administración de los fondos, el estado va a ser dueño pero con un ojo encima, por lo demás va a seguir gobernando y controlando lo mejor posible las posibles incomodidades sociales mientras todo está en marcha.

Luego, cuando la cosa tome color y se arrimen empresas al fogón, el estado puede soltar la cuerda de las empresas creadas y permitir a los privados que sigan adelante con todo y pagando todos los impuestos como corresponde.

El proyecto debe ser de mejora continua, entonces para cada nueva tecnología deben crearse las nuevas carreras para que la empresa que se instale en el país tenga los recursos a la mano.

Bueno, aunque no lo crean todo esto fue un sueño, no tan organizado como lo escribí acá, pero esa era la idea.

Justo veía hoy este artículo donde dice que Uruguay es de los países que más miedo le tiene a los cambios, así que esto va a seguir siendo un sueño sin duda alguna.

PD. Y si, el héroe que cambiaba todo era yo. jejejeje

9 comentarios:

M dijo...

Acosta para presidente?

Acosta dijo...

jajajajaja... noooooooo!!!

Pero rey... tal vez agarro. :P

Leo dijo...

jajajaj, me gusta tu idea, cuando la pongas en practica, llamame voy a estar jubilado pero seguro te voy a asesorar con mi experiencia. Abrazo

Alejandro Rinaldi dijo...

bue.. digamos que es mas políticamente correcta que me idea de matar empleados públicos y jubilados...

HECTOR dijo...

Esta buena la idea , pero no estoy de acuerdo con las plantas nucleares. La verdad no las quiero no cerca. Vamos a poner mas molinos de viento y algun otro tipo de de generacion de energia con recursos renovables que no tienen ningun tipo de riesgo para la poblacion.

Marcos Crispino dijo...

No estoy del todo de acuerdo con el plan, pero creo que va bien rumbeado. Por lo menos deberíamos plantearnos tener un plan a 20 o 30 años que sea de consenso, y que lo sigan los que ganen a partir de las próximas elecciones. Tenemos 3 años para hacerlo, no es mucho pero debería dar.

El final me hizo acordar el cuento "Sueños de robot" de Asimov...

Acosta dijo...

Che Leo, como no la pienso poner en práctica cuando estés jubilado nos podemos juntar a jugar las bochas si queres. :)

Plan B, Rinaldi. Plan B.

Hector, yo que sé de donde salió eso, se me debe haber mezclado un editorial de Carlos Maggi. Leo demasiado!!

Marcos, no tengo ninguna, pero ninguna fe de que los que están ahora (de todos los colores) puedan superar su propia falta de nobleza, si pensara diferente tal vez no estaría donde estoy (solo tal vez). Lamentablemente mi visión consciente de los 30 próximos años es mucho más pesimista que mi visión subconsciente. :)

PD. El robot no terminó muy bien si mal no recuerdo. Juas.

Marcos Crispino dijo...

No, no termina bien... Pero solo dije que me hizo acordar, no que es la misma historia. Así que vos no te preocupes ;)

Acosta dijo...

Igual no está de más recordar que yo soy un tipo con principios firmes pero sensible a las amenazas, así que si alguien está en desacuerdo siempre podemos negociar como pedía Mendieta. :P