viernes, 28 de octubre de 2011

Deus ex machina

Estaba leyendo un libro llamado “Crisis Financiera Mundial 2”, después del éxito de la primera entrega no podía dejar de seguir paso a paso la inevitabilidad de la segunda caída mientras los personajes se revolvían tratando de solucionar lo insoluble, lo cual es el condimento ideal para cualquier obra que podemos encasillar dentro de la categoría “tragedia”.

Pero lamentablemente me he desilusionado, como si viniera de la mano del mismísimo Euripides, deus ex machina viene a salvar la situación. Por arte de birlibirloque, tocamos a Grecia (que ironía que sea este país) con la varita mágica y esfumamos gran parte de su deuda.

Una trampa, un recurso literario lamentable y barato. Recuerdo las precuelas mientras estaba en Sudamérica, el default de Argentina, el casi default de Uruguay, la devaluación de Brasil y por qué no mencionar aquel gran libro de poemas “las góndolas gasoleras del Disco”, todas obras en las que los protagonistas eran víctimas de las tragedias y nada se resolvía por arte de magia. Esos sí que eran buenos libros.

Si la historia moderna fuera una obra literaria, para mí sería una tragedia de cuarta, sin dudas.

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