lunes, 12 de marzo de 2012

Por Uruguay


Por obvias razones pasé  unas semanas en Uruguay y noté algunas cosas que me dejaron contento y lamentablemente también otras que siguen igual de mal o peor desde mi punto de vista.

De lo bueno destaco:

- Zonas del centro. En la zona de Canelones y Ejido se cerró una pensión en la que se generaba mucho drama, sin la pensión las cuadras de alrededor están sensiblemente mejor. Además los vecinos han rejuvenecido la fachada de algunos edificios lo que le da otro aire al lugar. Además en 18 de Julio desde Ejido a la cuidad vieja me pareció notar menos puestos ambulantes y un mejor aspecto en general de la principal avenida de Montevideo en esas cuadras.

- Peatonal Sarandí. Muy buen nivel, lleno de turistas y buenas opciones para comer.

- Aeropuertos y rutas de acceso al mismo. La nueva terminal es pequeña pero muy coqueta, la medida justa para la cuidad. Además la obra se ve beneficiada con las rutas y calles muy mejoradas que permiten acceder fácilmente a varias zonas de Montevideo.

- Ruta interbalnearia vieja. Ahora es doble vía y permite llegar al este sin fumarse 500 semáforos del camino alternativo.

- Peaje electrónico. Por fin, veo algo decente en los peajes de las rutas, todavía tiene la barrera y hay que detenerse pero es un gran avance comparado con los tiempos en que todos tenían que parar y pagar. El siguiente nivel sería tener lo que hay acá que es como un arco por el que uno pasa sin detenerse ni aminorar que hace mucho más fluido el tráfico.

- Sistema de boletos en el ómnibus. Moderno, el conductor despacha el boleto y lo retira el pasajero, me atrevo a decir que es mejor que lo que hay acá donde en poco tiempo se van a eliminar todos los boletos o tickets para viajes eventuales y siempre se va a necesitar la tarjeta para viajar. Un atraso lo de Melbourne en mi humilde opinión.

- Cartelería nueva con los nombres de las calles en los barrios principales. Es una pavada pero queda lindo y además todo con rango de números lo que permite una mejor ubicación de las direcciones.

- Alrededores del BPS. Una zona que no me gustaba del centro y que ahora tiene otra vida con una placita con juegos en frente y todo, me gustó.

- Galpones de Amdet (Victor de Haedo y Requena). Una manzana de la cuidad donde estaban unos viejos galpones de una extinta empresa de transporte que se habían convertido en un tugurio y que fueron demolidos para dejarlos parecidos a una zona de guerra por muchísimo tiempo, fueron finalmente transformados en una plaza bastante decente, un gran cambio para todo ese barrio.

- Amabilidad de todas las oficinas públicas y privadas en las que hicimos tramites, con la salvedad del registro civil en la calle Uruguay donde se hacen las partidas de nacimiento, matrimonio, etc. Esto es de destacar ya que la disposición para atender al público no era un fuerte en Uruguay según yo recordaba.

- Punta del Este. Esta muy bien, preparada para recibir turismo de cualquier lado y no defraudar, recomendable.

Igual o peor:

- El viejo barrio y sus zonas aledañas. Flor de Maroñas y los barrios de alrededor están como olvidados por el gobierno. Iguales calles rotas, sucio, sin infraestructura. No me gustó para nada ver mi querido barrio tan mal.

- Rejas como cárceles. Más rejas, más cercas eléctricas y mucho más alambre de púa dan un aspecto horrible. Obviamente si esos sistemas de seguridad siguen proliferando e incrementándose es porque la gente necesita defenderse contra una ciudad más hostil.

- La limpieza. Menos 10, la cuidad está lisa y llanamente sucia, vi muchísima gente tirando mugre en la calle como la cosa más normal del mundo.

- Los carritos, limpiavidrios y la pobreza. Todo esto sigue igual, en algunas zonas vi menos pero en otras vi más, no sé si se está trabajando en ese tema o ya se asume como inmejorable, si tengo que apostar me inclino por la segunda opción.

- Los noticieros y el manejo de la noticia violenta. Un desastre total, me parecieron eternos, duran horas y luego repiten las mismas cosas, la misma violencia 50 veces en una sola transmisión. Inmirables al menos para mí.

- La televisión. Otro terrible desastre, bajísimo nivel, el horario de protección al menor inexistente y la calidad de los programas deplorable en general.

- El tráfico. Caótico creo que describe bien lo que vi, me llegué a preguntar como manejaba en ese embrollo sin volverme loco. Viajamos alguna vez en taxis y me dio pavor la mampara, super peligrosa y los cintos de todos inusables, me pareció muy inseguro. Antes ya estaba así pero me impresiono después de tanto tiempo.

- El aire. No paré de toser desde que llegue hasta que me fui. Autos que tiran cualquier humo por los escapes y además tenía como alergia permanentemente en todos lados, me pareció como más húmedo todo, mucho olor a humedad en los edificios en general empezando por el aeropuerto en Buenos Aires, realmente es muchísimo más húmedo allá. Obviamente esto ya era así y yo no lo notaba porque estaba acostumbrado cuando vivía en Montevideo.

Anécdotas:

- Me causó sorpresa enterarme que la Pasiva de 18 y Ejido va a cerrar. Emblemático punto gastronómico del centro de Montevideo que cierra porque los dueños del negocio nunca compraron la esquina, la trabajaron 40 años alquilando. Burger King le ofreció un par de millones de dólares al dueño del local y san se acabó. De ahora en más el famoso lugar vivirá solo en el recuerdo.

- Como conté antes no vi prepotencia en los empleados detrás del mostrador en general, no así del lado de los clientes desde donde vi bastante mala onda. Para muestra este ejemplo, en el viaje de regreso mientras hacía el chequeo una mujer a los gritos y protestando porque le cobraban unas tasas de embarque y que la habían engañado con el sitio web, tuvieron que mandar a imprimir la página web para mostrarle que decía que no incluía las mismas y aún así seguía el barullo de la clienta aunque era obvio que no tenía razón. Una pareja haciendo huelga de hambre porque llegaron tarde y perdieron un vuelo de conexión internacional, querían un trato diferencial y estaban pidiendo que la empresa se haga cargo de una situación que ellos mismos propiciaron. Y por último el mayor lío al pasar por inmigración en Uruguay, una pareja que pretendía viajar con niños y no tenía unas partidas de nacimiento requeridas. El tal escándalo y peleándose a los gritos con todo el mundo en inmigración. Uno entiende que un requerimiento pueda ser ridículo, pero si existe hay que cumplirlo, no se arregla metiendo pechera. Y todo esto en unos minutos en un aeropuerto casí vacío porque salí bastante temprano, no me quiero imaginar lo que debe ser la hora pico.

3 comentarios:

ChivCan dijo...

Buena reseña.

Juaning dijo...

Esta muy lindo Uruguay, a mi me gusta, aunque hace ya un año que no voy! Por el aeropuerto si pase en octubre y esta muy bueno!
Y la pasiva es lo mas grande, en contrapartida al burguer king (el dueño en uruguay es paraguayo), en paraguay abriendo la pasiva! La mila rellena/completa es mas grande que Pele!

Acosta dijo...

Yo me saqué las ganas y comí unas húngaras a la plancha. Recordaba que me parecían bien fuertes y medio picantes. Ahora que tengo el paladar quemado por el picante de la comida de acá fue como comer una galleta de arroz.