martes, 16 de octubre de 2012

La política es un reality

Hace un tiempo ya que me vengo defraudando con el debate político. Parece que como de economía no se puede hablar porque todo el mundo hace agua la moda es sacar trapitos al sol y “marcar” de alguna forma a los de la vereda de enfrente.

El partido laborista escarba lo peor que puede, exagerando todo al extremo. Primero se pretendió usar la negación del líder de la oposición al matrimonio gay para tildarlo de homofóbico lisa y llanamente, sin grises, blanco o negro, si estas en contra es porque “odias o temes” a los homosexuales. Todo terminó con caras rojas de vergüenza cuando el acusado en discurso público revelo que su hermana es homosexual, que tienen una relación muy buena con ella y su pareja y que simplemente a él le parece que no está bien y por eso no lo apoya. Lo de odio y temor fue totalmente fuera de lugar.

 Luego que se calmaron las aguas empezó la campaña para pintar al mismo líder como que tiene una mala relación con las mujeres reviviendo varios episodios de su pasado. Línea bajada directamente desde Inglaterra según escuche en un programa político para fortalecer el voto femenino por la actual primer ministro. A todo esto se suman los comentarios radiales de un analista liberal que se fue de boca diciendo que el reciente fallecimiento del padre de la primer ministro se debió a la vergüenza que tenía por el gobierno que llevaba su hija.

Con razón, el gobierno salió a atacar a este sujeto pero lo más gracioso es que trataron de sacar crédito político diciendo que el líder de la oposición liberal no salió a condenar con suficiente fuerza el comentario deplorable y que debería pedir perdón por las palabras de un fulano que si bien se identifica con los liberales, nada tiene que ver con la oposición de turno.

A todo esto la oposición castiga y castiga con la economía y trata de contrarrestar la imagen anti-mujer de su líder con su esposa, que sale al ruedo a hablar de su marido y tildando de ridículos los comentarios de mala predisposición a las mujeres. Describiendo a su esposo como un marido amoroso y gran padre de TRES mujeres. O sea, nos terminamos enterando de toda la intimidad del tipo cosa que es totalmente innecesaria al menos para mí.

La culminación de todo este conventillo fue en esta semana en el parlamento, el punto político más bajo que he visto desde que llegamos. Primero la oposición presentó una moción para remover al Speaker de la cámara, un laborista al que se le ha probado que ha realizado comentarios denigrantes contra las mujeres y que está por perder su puesto por haber acosado sexualmente a uno de sus asistentes. Resulta que la defensa de la primer ministro fue acusar energéticamente al líder de la oposición de “misoginia” que significa “Repulsión mórbida del hombre por las relaciones sexuales, o simplemente por la sociabilidad, con las mujeres.”, si al padre de tres mujeres y amante esposo. Las palabras de la primer ministro explotaron por el mundo y están en cuanto sitio web feminista abran. Yo reconozco que algún comentario del hombre este pueda ser tomado como machista o sexista. Pero de ahí a saltar al odio a las mujeres, hay una distancia como de acá (Melbourne) a Pando (Uruguay). Ni mencionar que la primer ministro defiende a un acusado de misoginia atacando a otro hombre de misoginia, lo que es una contradicción en sí misma.

Y la oposición vuelve a atacar con la economía y el desempleo. Muy tradicional y aburrido, no entendieron que la política es ahora un reality show y que la gente quiere trapitos ventilándose al sol.

En fin, alguna esperanza hay, ya que alguno ha escarbado en el pasado de nuestra líder y le están buscando la vuelta para enchastrarla un poco, como era novia de uno que malversó fondos sindicales hace años, algo tenía que saber por supuesto, y si no sabía nada, no importa. Algún malpensado igual va a sugerir que miente… ahora sí que se va a poner lindo el show!!

Hablando en serio, es todo muy, pero muy lamentable en el escenario político australiano actual.

2 comentarios:

alcorze dijo...

En general la clase política que nos ha tocado vivir es bastante lamentable. Supongo que son un reflejo de la sociedad actual.

Aquí aún son bastante peores y, en medio de una crisis brutal, están más preocupados en culparse unos a otros y salvar sus culos que en los problemas que tenemos la gente de a pié.

Acosta dijo...

Si señor, cuidar su propio trasero es su especialidad, sin dudas.