domingo, 19 de febrero de 2012

Adiós José

Se fue un buen tipo, y mucho más que un amigo, alguien que siempre estuvo ahí cada vez que precisé una mano y al que a pesar de sus mañas y nuestras pequeñas diferencias ame profundamente.

Nació el 7 de mayo del ‘48 en un barrio humilde de Montevideo, tenía tan solo 63 años. En una familia pobre y laburadora se forjo su personalidad, fue mecánico, jugó al fútbol, hizo karate, trabajó empacando fruta abrillantada, músico en una banda tocando la guitarra y cantando y finalmente radiólogo.

Le gustaba el fútbol como a todos, se calentaba con el Toto y  Scelza, y era un gran hincha y socio de Nacional, tuve el placer y honor de acompañarlo a recibir su medalla de 30 años de socio lo cual fue una alegría inmensa para los dos. Nos abrazamos y lloramos juntos por la blanca, una devoción que compartimos de alma.

Se declaró a su esposa (que había conocido estudiando radiología) cantándole Yesteday con la guitarra y su pasión por la música incluida un repertorio de lo más variado, pero sus preferidos sin dudas eran The Beatles y Cat Stevens por el cual profesaba una cuasi devoción.

Era un calentón de primera, me contó cómo una vez hizo pelota una puerta de una piña en el trabajo porque lo había sacado de quicio y varios de sus compañeros me comentaban a sus espaldas lo exigente que era, ojo, también destacaban que era un maestro en su especialidad.

Le encantaba la pesca, confieso que ahí lo acompañe mientras era obligatorio, luego lo abandone porque a mí me superaba.

Aprendimos juntos de hongos, me enseño a decir astrágalo pithecus, pithecanthropus erectus y esternocleidomastoideo. Nos entretuvo rato con las Vepas y los Veporonos en Jaureguiberry y atesoro esos momentos con mucho cariño, clase A en mi baúl de recuerdos.

Lo vi una vez sola jugar al fútbol de verdad pero me entere de varias de sus hazañas de joven, por ejemplo cuando le quebraron el caballete nasal por tirarse en palomita y comerse una plancha en la cara, pero eso sí, campeonato y gol aunque se comió una soba de novela.

La iglesia de San Pedro siempre estaba en las historias y los cuentos del cura que se comía los mocos. También del barrio me contaba cuando cruzaban el cementerio del buceo con los amigos camino del agua y de cómo cruzaban nadando el puertito.

Una vez me contó que vio un OVNI, caminaba para la casa en la noche y esa extraña luz se movía encima de él en cielo nocturno, volvió tiritando de frio y cubierto de sudor por la experiencia.

Me contaba como echaba a los novios de sus hermanas cuando se quedaban haciendo living, lo que pasa que el dormía en el living y no podía acostarse hasta que los pretendientes se marcharan.

Fumó, fumó mucho pero había dejado hace años y eso no le provoco su muerte, Nevada fumaba y si no había Coronado también servía… debo haber ido a comprar miles de paquetes a la cantina de la esquina. Ahí también me llevaba a los asados, jugábamos al futbolito y lo veía jugar al casin. Ahí creo que me empezó a decir gallego porque era medio zetoso de chico y hasta una vez me dio una pitada de cigarro en el viejo Independencia.

En el cajón de la mesa de luz tenía el embase de los puros que se fumó cuando nacieron sus hijos, recuerdo que los usaba para jugar cuando él no estaba.

Me llevó 500 mil veces a la cama cuando yo pretendía haberme quedado dormido mirando la tele en la cama con él, me acostaba a los pies, mamá dormía y nosotros mirábamos series de terror. Cuando terminaban yo siempre estaba dormido y me lleva a la cucha y me tapaba, amaba eso.

En la cantina lo vi ganar partidos y trofeos de bochas, truco y escoba de chorizo. Me enseño a vendarme los pies antes de jugar al fútbol y me relajo más de una vez mientras me sacaba una placa porque me había mandado una macana y me había lastimado. Cuando le choqué el auto casi me come y cuando me recibí de Ingeniero se salía de la bata de contento (más que yo le diría) y me demandaba que sacara chapa, cosa que nunca hice por mí terco y casi enfermizo perfil bajo, me dio mesadas, le lave el auto, hicimos asado juntos y hace un año tuve el placer de cocinarle varias veces mientras el cebaba el mate.

A pesar de las limitaciones de su entorno pudo sobresalir y llego a obtener un título Universitario, pavimentando el camino de sus hijos, marcando la cancha para que obtuviéramos similares logros. Igual tenía manías que no podía sacarse de encima, por ejemplo, guardaba montones de plata escondidas en la casa sobre todo en los roperos, manías heredadas de su padre según me contaron. El viejo lo educó con mano dura pero sé que no le guardaba rencor, eso también me lo contó.

Hizo del trabajo un apostolado, trabajó sin parar hasta el día que lo internaron. Como si no hubiese nada más, eso se le puede reprochar un poco pienso yo.

Me llevó un par de veces al hospital con lastimaduras jodidas y sacó a mi hermana de un río que se la llevaba.

Jugamos muchos años al paddel juntos, hasta que las lesiones no lo dejaron seguir, fueron de las mejores épocas y habíamos armado una barra linda para divertirnos con varios amigos.

Nos peleábamos bastante, teníamos personalidades muy fuertes y encontradas, pero siempre era igual, en un par de horas tomábamos unos mates o unos whiskys y todo estaba bien otra vez.

Me pidió guardar un secreto una vez, el tenía esas cosas de hacer y no contar, de guardarse las cosas, unos familiares estaban distanciados por una plata y el puso la mosca para que todo se solucionara, me pidió no contar nada, creo que estoy liberado de esa promesa ahora.

Se mandó una macana fiera, descuido su salud y la pagó caro, la pagamos todos caro y la verdad eso para mí todavía es incomprensible, como eso le pasó a un tipo tan inteligente, creo que en el fondo su terror a la muerte lo paralizó e hizo que auto cumpliera sus más profundos temores. Ahora es solo tristeza, mañana solo quedarán los buenos recuerdos.

En fin, no lo van a ver en la portada de los diarios, porque cuando nos morimos las personas comunes no es noticia, pero por este post lo dejo presentado para que lo conozcan y sepan que hubo un buen tipo llamado José Pedro Acosta Sosa que existió y dejó huella.

Hoy a mí la vida me marcó y mi compromiso es aprender de sus aciertos y de sus errores para ser un mejor tipo cada día y estar ahí para mi mujer y mis hijos todo el tiempo que Dios me dé.

Chau, José. Chau, papá. Se te va a extrañar viejo.

jueves, 2 de febrero de 2012

Los límites de la multiculturalidad

Hay un choque de culturas evidente en la sociedad Australiana. La cultura occidental que nos ha facilitado tanto la adaptación se da de frente con la cultura Islámica  más ortodoxa.

Esto nos dejaron debajo de la puerta en la previa al Día de Australia.



Unos amigos nos comentaron que un grupo musulmán está pidiendo que se les dé en exclusividad el uso de una piscina pública cercana, quieren un día a la semana para que vayan solo mujeres de su grupo étnico-cultural.

Estas cosas tienden a colisionar, a nadie con cultura Occidental se le ocurre que algo público pueda restringirse para el uso y goce exclusivo de una etnia minoritaria.

Esto que para mí es evidente, no lo es para los que solicitan estos cambios y pretenden cambiar el país que los recibe para que se adapte a ellos en vez de realizar el proceso contrario, es decir, que ellos se adapten a las reglas del país al que se mudan.

Como ven por el volante que recibimos la sociedad se empieza a organizar para resistir los cambios y si la situación no se maneja bien la cosa se puede poner fea y la violencia puede brotar fácilmente.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Tensiones durante Australia Day

La cosa estuvo por demás movida durante el último Australia Day.

Una crónica de los hechos tiene que comenzar cuarenta años atrás con la creación de un campamento de protesta de los aborígenes en Camberra que pretende ser una suerte de embajada de la nación aborigen en Australia. Entre otras cosas reclaman el control del territorio del norte, derechos de minería, compensaciones económicas, etc.

Volviendo a 2012, el líder de la oposición declaró con motivo de un nuevo Australia Day (que algunos aborígenes llaman Invasion Day) sobre el campamento aborigen:

Mr Abbott said he understood why the tent embassy was set up "all those years ago". 
"I think a lot has changed for the better since then," he told reporters. 
"I think the indigenous people of Australia can be very proud of the respect in which they are held by every Australian. 
"I think a lot has changed since then, and I think it probably is time to move on from that." 

En resumen diciendo que el país había cambiado y que la embajada correspondía a una situación de 40 años atrás y que había que moverse adelante. Para que, se metió en camisa de 11 varas, las protestas de los aborígenes no se hicieron esperar ni un minuto ya que le empezaron a decir de todo, lo más suave, "racista". Que no es de extrañar ya que es lo que siempre se saca a ventilar cuando uno tiene el desatino de decir algo en contra de los aborígenes en este país.

Luego, desde el circulo cercano a la primer ministro se filtró la noticia de la ubicación del Abbott en Camberra que coincidía con la Primer Ministro en una ceremonia por el Día de Australia, allá fueron los aborígenes indignados y esto es lo que pasó.

 


Luego de este desagradable episodio, rodó la cabeza del asesor de la primer ministro que filtró el dato, pero varias dudas todavía quedan por despejarse. Sobre todo cuando sabia ella de la filtración de la información y teniendo en cuenta que su popularidad está en picada, tal vez se buscó poner en un aprieto al líder de la oposición pero las cosas se fueron de las manos.

Hoy el gobierno quiere barrer debajo de la alfombra y la oposición demanda una investigación, mi apuesta es que la alfombra va a tapar todo en este caso y los Liberales que se conformen con el asesor que echaron.

Luego por si esto fuera poco, los aborígenes prendieron fuego y escupieron la bandera de Australia frente al que lo quisiera ver. Esto me pareció aberrante y nada se hizo para detenerlos. Si lo llego a hacer yo me muelen a palos, pero como fueron los aborígenes solo se esbozo alguna tímida protesta.

¿Qué más prueba se necesita de que los tiempos son otros y que las cosas no son como eran hace 40 años?  ¿Que hubiese pasado con los que quemaron la bandera 40 años atrás? ¿Tiene razón o no Abbott?

Yo opino que tiene razón, lo que se les da a los aborígenes es un montón y estoy seguro que cada vez se les va a dar más y más, y entre las cosas que ya tienen, es una total y absoluta impunidad frente a delitos que no serian tolerados bajo ninguna circunstancia si fueran realizados por otros grupos de esta sociedad.

Tampoco dejo de reconocer el trato terrible que se les dio años atrás y considero muchos de los beneficios que reciben correctos, pero seamos honestos si no hubiesen sido los Ingleses, hubiese sido cualquier otro. Sin ir más lejos durante la Segunda Guerra esto hubiese sido Japón en un abrir y cerrar de ojos y creo que de ultima, no es el peor escenario histórico el que les ha tocado.  Creo que la Australia moderna está haciendo un gran esfuerzo por comenzar lo incompensable, pero lamentablemente el otro lado no acusa recibo y esta situación no va a cambiar nunca jamás.